BLANCA CIA – El País, Barcelona – 17/06/1990

Vicente Lapiedra Cerdá, líder de la secta Ceis (Centro Esotérico de Investigaciones), y cuatro de sus guías serán juzgados el próximo jueves en la Audiencia de Barcelona bajo las acusaciones de intrusismo, inducción a la prostitución y corrupción de menores. Los supuestos delitos fueron cometidos dentro de las prácticas habituales de la secta, considerada como una de las más destructivas al conseguir la anulación de la capacidad de razonar y decidir libremente del adepto.

Los Mossos d’Esquadra realizaron la redada contra la secta en 1984; lo que desencadenó una denuncia de miembros de Ceis contra tres altos cargos de la policía autonómica, por detención ilegal. En febrero pasado, la Audiencia de Barcelona absolvió a los responsables de la policía.Lapiedra creó Ceis entre los años 1979 y 1980. Su primera sede estuvo situada en el número 6 de la calle de Muntaner, en Barcelona, donde se practicaba cartomancia. La iniciación en la secta se producía mediante reuniones en las que el captado explicaba sus problemas a los guías. El egoísmo, el amor, la agresividad, eran las cuestiones más discutidas. Los guías de Ceis inculcaban a los iniciados la normalidad de las relaciones homosexuales. El sexo era entendido como una forma de transmitir “amor y ayudar a las personas”, y como una manera de ganar dinero, ya que varios miembros de la secta ejercieron la prostitución.

El número de sesiones iba aumentando progresivamente y también se realizaban convivencias de fin de semana. Finalmente, el iniciado rompía sus vinculos familiares y de amistades y compartía pisos con otros miembros de la secta. El líder de Ceis ideó una doctrina, a la que llamó conocimiento, por la que inculcaba a los adeptos la necesidad de “realizarse”. En 1984, Ceis tenía más de 100 seguidores en Barcelona, parte de los cuales se han trasladado a Valencia, lugar donde ahora vive Vicente Lapiedra. La fiscal pide un total de 60 años de prisión para los acusados.