OCTAVI MARTÍ, – El País, París – 26/12/1995

El misterio del llamado Pozo del Infierno, una hondonada del bosque cercano a la localidad alpina de Saint Pierre-de-Chérennes, se va aclarando. Los 16 cuerpos calcinados -entre ellos los de los tres niños de dos, cuatros y seis años de los miembros de la secta Orden del Templo Solar, que ahora yacen en el depósito de cadáveres de la ciudad francesa de Grenoble a la espera de autopsia, presentan impactos de bala. El juez instructor cuestionó el domingo la tesis de suicidio ritual colectivo y abrirá sumario por varios asesinatos, incluidos los de los niños”. Junto a los cuerpos carbonizados -varios con el rostro cubierto por bolsas de plástico- había cuatro armas y envases de sedantes.El Procurador de la República (fiscal) de Grenoble, Jean François Lorans, aseguró que todos los cuerpos presentaban una . o más heridas de bala, de diferente. calibre. Al lado de los cadáveres se hallaron dos armas cortas y dos fusiles. “Puede tratarse de un asesinato colectivo sumado a dos o tres suicidios”, apuntó el fiscal.

Las autoridades francesas confiían ahora en poder identificar a las víctimas a partir de los datos facilitados por la dentadura de los cadáveres calcinados y la información genética de sus tejidos. El nombre de los 16 desaparecidos ligados a la OTS ya es conocido, pero no existen pruebas aún de que coincidan con la identidad de los que se inmolaron. Sin embargo, varias fuentes cercanas a la investigación aseguran que los gendarmes que rastrean la zona ya han encontrado en los cuatro vehículos abandonados en el bosque los pasaportes de las 16 personas, ocho suizos y ocho franceses.

Entre los documentos hallados figuran los del francés Patrick Vuarnet y su familia. Su padre, Jean Vuarnet, campeón olímpico de esquí en 1961, teme haber perdido a su esposa, de la que estaba separado, a la mujer de su hijo Patrick y a su nieta.

Todo el mundo se pregunta cómo la Orden del Templo Solar (OTS) ha podido organizar, en el plazo de poco más de un año -53 personas en octubre de 1994, 16 ahora-, un nuevo ritual de muertes violentas.