F. SALES, – Barcelona – El País, 12/10/1983

Cinco meses después de que se abriera el caso de la secta Raschimura, el Juzgado de Instrucción número 1 de Terrassa ha levantado el secreto sumarial de las diligencias, lo que ha permitido conocer las líneas generales de la investigación y descubrir que la atención del juez está centrada en la muerte de una anciana, las prácticas médicas de los miembros de la secta y la presunta falsificación de una partida de nacimiento de un hijo inexistente. Por estas tres razones, el magistrado ha dado orden de prisión para Pedro Vivancos y Paloma Lago Jaraiz, nieta de Pilar Franco, y María del Carmen Hernández e Isabel Sánchez Reino.

El pasado mes de abril un ex miembro de Raschimura y su compañera presentaron una denuncia en el Juzgado de Guardia de Barcelona contra la secta, en la que explicaban las supuestas irregularidades cometidas por Pedro Vivancos García y sus seguidores.Javier Béjar, titular del juzgado número dos de Barcelona a poco de iniciar la investigación de la denuncia, decretó el secreto sumarial de la causa, abrió, una ronda de declaraciones y ordenó la prisión sin fianza de José Ángel Roncero, responsable del centro de medicina naturista de Sant Cugat del Vallés, al que se le acusaba de intrusismo profesional con resultado de muerte y de complicidad en varias estafas

El juez Béjar se inhibió del caso el 27 de mayo pasado en favor del juzgado de Terrassa, por considerar que los hechos presuntamente delictivos habían ocurrido en este lugar.

El juzgado de Terrassa, al igual que hiciera dos meses atrás el juzgado de Barcelona, decretó el secreto sumarial de la causa, reabrió la ronda de declaraciones y ordenó la libertad provisional, bajo fianza de 200.000 pesetas, del responsable del centro naturista, José Ángel Roncero. Tras dos meses de investigaciones, llegó al juez de Terrassa una segunda denuncia presentada por José Manuel Palau, hijo de una paciente fallecida después de ser sometida tratamiento en el centro médico de Sant Cugat.

Un informe forense

La muerte de Montserrat Farrás ha sido durante estos meses uno de los epicentros de la investigación judicial.El dictamen de un médico forense asegura, sobre la muerte de Monserrat Farrás, que “podemos sospechar que el régimenalimenticio vegetariano que duró 60 días pudo agravar y facilitar su más rápida muerte”. Se refuerza, así, la tesis de la segunda denuncia en la que se explicaba que Montserrat Farrás, de 58 años de edad, fue sometida a un tratamiento a base de ayuno y de arroz y mijo. A la paciente le fue retirado el tratamiento con corticoides que seguía para su artrosis. Cuando Montserrat Farrás abandonó el centro naturista y fue llevada a la clínica de Santa Tecla, los médicos diagnosticaron edemas pulmonares, anemia grave, inflamaciones y fuertes dolores. La enferma fue mantenida con sueros, hasta su muerte.

En la causa contra Raschimura se vislumbra también un posible delito de intrusismo, pues según el dictamen del médico forense en el centro de San Cugat se daban “tratamientos de medicina clásica”.

También se perfila un delito de ,falsificación de una partida de nacimiento. El hecho fue investigado por la Guardia Civil en unas diligencias ampliatorias en la que se asegura que Isabel Sánchez Reino, inscribió en el juzgado el nacimiento de una niña inexistente para que un miembro de la secta se librara del servicio militar. A raíz de todo estos hechos, el juzgado de Terrassa citó a declarar a los principales responsables de la secta.