Información / Alicante, Maribel Hernández, 15.01.2005

Los vecinos de Santa Pola depositaron en 2004 más de 20.000 kilos de ropa usada en contenedores instalados por la ONG Humana

Cada temporada, la moda trae nuevas tendencias y muchas prendas de ropa quedan relegadas al fondo del armario o bien son tiradas a la basura. Esos pantalones o la camisa que no nos volveremos a poner pueden tener un destino mejor. De ello se encarga Humana, una ONG que hace un año instaló cuatro contenedores para que los santapoleros depositaran en ellos su ropa usada. Prendas que viajan a África y fomentan la economía local.

La ropa que normalmente desechamos, que ha pasado de moda o que, simplemente, se ha quedado pequeña, puede actuar como motor de la economía local en regiones de los países más pobres de África como Mozambique, Zimbawe, Zambia o Angola. Zonas donde no hay televisión ni revistas que dictaminen «lo que se lleva» y esas prendas cumplen su función primitiva de proteger el cuerpo de las inclemencias climáticas.

Hace un año, Humana, una ONG fundada a finales de los setenta en el norte de Europa y con presencia en España desde 1987, instaló cuatro contendores en distintas calles de Santa Pola con el objetivo de «recoger ropa usada y reutilizarla para financiar los proyectos de la organización en África», según cuenta Carmen Burguete, delegada de Humana en Valencia y Alicante.

Los contenedores, que se colocaron en la Plaza Aitana y las calles Logroño, Gabriel Miró y Cervantes, tuvieron «una acogida que superó con creces nuestras expectativas, llegando a una media diaria de 160 kilos por unidad, mucho más de lo que se recolecta en otras partes de España», destaca Burguete.

En total, entre los meses de marzo a diciembre del pasado año se recogieron más de 21.000 kilos de ropa, con una media semanal de 529 kilos. «Vistas estas cifras hemos pensado instalar dos contenedores más para ampliar el abanico», explicó el pasado jueves la concejala de Servicios Sociales, Ana Blasco.

Un nuevo uso

La ropa que se deposita en estos contenedores es utilizada para financiar los proyectos de Humana en África. Se trata de sacarle el máximo partido a estas prendas usadas, más allá de la donación, empleándolas como una posibilidad de trabajo. Según Burguete consiste en «darles el material, la ropa y el calzado, para que ellos se hagan comerciantes y prospere la economía local».