La Nueva España, Mª Eugenia Romo, 31.08.2004

Damián Fernández, voluntario, explica que el destino final de la ayuda es África. «Preferimos enseñar a pescar que repartir peces; con poco dinero ya se colabora», aseguró Damián Fernández, voluntario de la Asociación Humana. Fernández participó en un coloquio bajo el título «Recogida de ropa usada como cooperación al desarrollo», organizada el martes por el Club LA NUEVA ESPAÑA de Avilés en la Casa de Cultura.

Humana es una asociación sin ánimo de lucro que pretende contribuir con la recogida de ropa usada al desarrollo de distintos países. El dinero que recauda lo destina a la agricultura, formación de profesores, problemas infantiles, métodos para prevenir el sida y ayudas en situaciones de emergencia, con el fin de mejorar las condiciones sociales en África, siempre según explicó el voluntario.

Como ejemplo del resultado de su actividad, Damián Fernández señaló que sólo en Avilés en la última colecta se recogieron 188.000 kilos de ropa. En el conjunto de Asturias se consiguieron 1.185 toneladas, lo que en dinero supone unos 68.200 euros.

El objetivo es doble. Por un lado, lograr fondos para llevar a cabo distintos proyectos de cooperación y, por otro, contribuir al cuidado del medio ambiente al evitar que toda esa ropa vaya directamente a la basura.

Las prendas que se recogen se utilizan, bien para su venta en España en tiendas de segunda mano, bien como ayuda en África. Los sacos de ropa que llevan a todo el continente africano llegan a una nave de la asociación donde trabajan una 60 personas, según explicó el voluntario. «Los ciudadanos compran allí la ropa para luego venderla en los mercados; de este modo se crean puestos de trabajo y por un precio asequible están surtidos de ropa para uso personal o para posibles casos de emergencia.

Para colaborar con el proyecto, los voluntarios agradecen cualquier tipo de ayuda y de ropa, calzados o complementos, eso sí, metidos en una bolsa para facilitar la labor.