El Correo Gallego, 18.03.2001

Cientos de denuncias llegan a la firma Humana, con oscuros negocios en el tercer mundo.La empresa que recoge en Santiago ropa usada puede ser “tapadera” de una secta

A finales de noviembre del pasado año, en las calles de Santiago se colocaron los primeros contenedores para la recogida de ropa usada. Ello fue posible gracias al convenio que el Ayuntamiento firmó con la Organización No Gubernamental Humana People to People, que supuestamente destina los beneficios de esta actividad a proyectos en países del tercer mundo. El concejal de Medio Ambiente, Néstor Rego, se felicitó entonces por este “solidario acuerdo”.

Sin embargo, la realidad podría ser bien distinta. Según diversas informaciones consultadas, documentación recogida y artículos publicados en diarios de Dinamarca, Noruega, Suecia, Bélgica, Inglaterra, Alemania, Francia y Estados Unidos, se han descubierto vínculos entre Humana y una organización danesa, Tvind, que en 1995 fue calificada como grupo sectario por la Comisión de Investigación sobre las Sectas de la Asamblea Nacional Francesa (informe número 2468, de 22/5/95). Fuentes del propio Ministerio del Interior confirmaron ayer a este periódico que se está investigando a Humana por si pudiera tener carácter sectario, aunque, precisaron, todavía no se ha rematado el informe.

Según recoge la asociación Asesoramiento e Información sobre Sectas, con sede en Barcelona, Morgens Amdi Petersen funda Tvind (Escuela de Cooperación Tvind) en 1969 como movimiento de cooperación escolar con la idea de dar a los jóvenes una visión auténtica de los problemas del tercer mundo llevándolos a verlo. En 1986, Tvind se implanta bajo las siglas IICD en EEUU, y en 1989 se extiende por Europa como movimiento de solidaridad con el nombre de Humana (UFF/DAPP en Escandinavia). Según la misma fuente, ese mismo año un periódico belga descubre que los beneficios de Humana iban a parar a la compañía Tvind. Incluso un periódico danés, Urij Nederland, publica que “en el centro de ese imperio hay una auténtica secta; una organización jerárquica”.

UFF/Humana ha afirmado en reiteradas ocasiones que no está vinculada a Tvind. Sin embargo, Dane Paul Joergensen es el presidente de UFF/Humana y también portavoz de Tvind, además de presidente de las compañías Faelleseje y Estate, ambas del mismo grupo dirigido por Amdi Petersen, con sede en el Caribe. Asimismo, el presidente de IICD en EEUU, Bodil Ross, tiene su dirección en una escuela de Tvind, aunque niega toda relación. La propia página web de Humana hace una campaña para reclutar voluntarios con el fin de ayudar en proyectos de cooperación, depositando, eso sí, 400.000 pesetas. También algunos periódicos españoles han publicado estos anuncios. Los voluntarios han de asistir a cursos de formación en escuelas situadas en Dinamarca, Noruega, Estados Unidos o Inglaterra. Estos centros de formación son, al parecer, propiedad del grupo Tvind.

Las mismas informaciones indican que Tvind posee propiedades y empresas en más de 45 países. En Dinamarca tiene 40 escuelas, hoteles, compañías de transportes y otros negocios. En la isla del Gran Caimán, según se denuncia centro de operaciones, posee las compañías Tropical Farming, Distributors and Merchandisesr International y B. Shipping. En Belice tiene cinco grandes plantaciones y en Inglaterra una escuela y la empresa Argull Smith & Co., registrada en Londres. Además, posee las citadas Estate y Faelleseje. Controla también un canal de televisión por satélite, One World Channel.

Este periódico se puso ayer en contacto con Humana España para conocer su opinión sobre los hechos, estando todavía a la espera de recibir una contestación oficial.

Unicef y Médicos Sin Fronteras pidieron a la empresa que no les citase

Según la página ‘tvindalert.org.uk’ de internet, en abril de 1991 Unicef, citada regularmente en los folletos de Humana, envió a sus departamentos una carta donde advertía: “En diversos países se ha intentado una acción judicial contra esta organización (Humana) que, por un lado, sólo vende una parte de los productos que recoge con una finalidad humanitaria y, por otro, se aprovecha de estos fondos para finalidades no mencionadas en la campaña”. La misma reacción tuvo la ONG Médicos Sin Fronteras, que cesó en 1990 de colaborar con la entidad ante las sospechas que mantenía, como recoge Asesoramiento e Información sobre Sectas.

En Europa y América se han creado distintas asociaciones contra Tvind. En sus informaciones, señalan que la ropa donada en sus tiendas y a través de contenedores —en teoría para ayudar a financiar proyectos para los más desfavorecidos— se ha convertido en un rentable negocio, “pues no sólo no se dona, salvo en raras ocasiones, sino que se vende en África, América Central y en países de Europa del Este”.

Según la prensa consultada, Humana, lejos de ser una organización sin ánimo de lucro, es un multimilonario negocio. Sus estrategias están ahora implantándose en España. ‘Times’, ‘Daily Post’, ‘The Guardian’, ‘Le Soir’ y ‘La Cite’, entre otros prestigiosos diarios, han publicado ya reportajes sobre las actividades de Tvind.

Por otra parte, tanto el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, como el concejal de Medio Ambiente, Néstor Rego, afirmaron ayer desconocer, “oficialmente”, según este último, que Humana estaba siendo investigada por el Ministerio del Interior por las posibles irregularidades que pudieran existir en su proceder.