El Mundo, Germán González, 14.05.2009

Un santero cubano, Carlos Oswaldo B. N. se enfrenta a 20 años de cárcel por matar a Francisco Javier G. M., de 26 años, en el local de esoterismo que tenía en Pineda de Mar. Además, el fiscal también le acusa de intentar acabar con la vida de Marcos Antonio C., un pescador de 31 años, también procesado por la muerte de Francisco Javier. Los tres convivían en este local formando un triángulo amoroso, según explicó el santero en el juicio que se celebra en la Audiencia de Barcelona.

El fiscal considera que la muerte se produjo entre el 14 y el 16 de mayo de 2006 cuando los procesados golpearon presuntamente a la víctima en la cabeza con un loro de piedra que pesa unos 20 kilos. Unas horas más tarde, Carlos Oswaldo, de 49 años, habría intentado matar a su cómplice también dándole con la misma figura pero sin éxito.

En el juicio, los dos se han acusado mutuamente de cometer el crimen. En su declaración, Marcos Antonio destacó «el embrujo» del santero para engañar a su familia, dedicada a la pesca, durante años y sacarles dinero. También explicó que Carlos Oswaldo llegó a abusar sexualmente de él más de 20 veces, que le tenía «amenazado» con matar a su familia y que lo controlaba, junto a la víctima, «como en una secta, con la mirada».

Por su parte, el santero declaró que fue el coacusado fue quien mató a la víctima, ya que le tenía «muchos celos» y además «pensaba que explicaría los negocios de drogas» de la familia. Carlos Oswaldo explicó que «amaba» a la víctima, e incriminó a su compañero de banquillo en el crimen al asegurar que le sorprendió cubierto de sangre en la tienda, en la fecha de los hechos. El cadáver no apareció hasta el 20 de mayo, oculto en la trastienda, aunque dos días antes, los Mossos d’Esquadra estuvieron en el local buscándolo.