Santeros de Florida buscan eliminar estereotipos con nuevo canal de TV y radio

El Nuevo Herald (Miami), Daniel Shoer, 8.10.2017

Los devotos de la religión yoruba pronto tendrán un canal de televisión y de radio con programación exclusiva diseñada para ellos, así como para los creyentes sincréticos que mezclan la fe africana con la iconografía de la Iglesia católica, y los espectadores interesados en conocer más sobre la Regla de Ocha o santería.

Con la meta de alcanzar un mercado desatendido por los medios de comunicación en español, buscar una suerte de unidad entre sacerdotes de los credos afrocubanos y mejorar la imagen de estas prácticas rituales a menudo estigmatizadas en el mundo occidental, a finales de octubre saldrá al aire por señal abierta, cable e Internet Obaife Radio y Televisión, con sede en el sur de Florida. Obaife significa “rey de la tierra de Ifé”, la antigua ciudad yoruba en el suroeste de Nigeria donde radica el gran Ooni.

Obaife es una iniciativa del empresario José Montoya, conocido y polémico sacerdote de las religiones mayombe y Regla de Ocha. “Queremos orientar con relación a nuestras prácticas, principalmente en la ética de la religiosidad, porque se ha proyectado muy mala imagen de nuestra religión por culpa de individuos inescrupulosos y personas que incluso no son practicantes”, dijo.

“Existe mucha rivalidad entre las diferentes ramas de nuestra religión; una guerra entre quienes siguen la religión de manera ancestral y los que la han adaptado a los tiempos actuales”, agregó Montoya, presidente del Templo de Ministros Shangó Eyeífe, al destacar que los nuevos medios de difusión darán voz a ambas facciones y no pretenden ahondar aún más las animosidades.

La programación abarcará documentales originales, ceremonias rituales en vivo, foros de debate y contenidos enlatados. También se trasmitirán entrevistas, conducidas en Miami y Cuba, a prominentes babalawos de la Regla de Ocha e Ifá, mayomberos de la Regla de Palo Monte y otras personalidades descendientes de los esclavos negros extraídos cruelmente de sus tierras y llevados a Cuba, donde mantuvieron inicialmente el culto de sus deidades y luego se vieron obligados a adoptar el catolicismo como parte de la evangelización del Nuevo Mundo.

Con estudios en la localidad de Davie, en Broward, y la ciudad de West Palm Beach, Montoya es propietario de dos emisoras de televisión y cuatro estaciones de radio. Para lanzar Obaife, cambiará el nombre a dos las estaciones, Nocturno 99.7 FM y 80s Music and Freestyle. Ambas se emiten por señales abiertas entre Cocoa Beach y West Palm Beach y pueden sintonizarse por Internet, en Roku TV o bajando sus aplicaciones en teléfonos móviles y tabletas, lo cual permite su difusión en el sur de Florida e incluso en Cuba.

Para ampliar el alcance, el empresario dijo que ha entablado negociaciones con el proveedor de televisión por cable Comcast para que distribuya la señal de Obaife TV en los hogares abonados al servicio en la zona norte del Condado Miami-Dade, incluyendo, Miami, Hialeah y Doral, y el sureste del Condado Broward. En referencia a la operación radial, espera obtener una licencia de la FCC para operar una estación comunitaria religiosa de baja potencia en Miami-Dade.

Juan Manuel Casanova, babalawo y doctor de hipnoterapia en Miami, será uno de los conductores de Obaife TV. Su programa, con un tinte divulgativo y educativo, se llamará “Ciencias ocultas y santería”, una instancia para el diálogo entre creyentes de la religión yoruba adscritos a distintas vertientes.

Las diferencias en el culto y la práctica distancian a los tradicionalistas de la escuela ancestral nigeriana, de los llamados “cubanos criollos”, que adaptaron los preceptos traídos por sus antecesores de África como resultado de la trasculturación y sincretismo de lo africano y lo español.

“Esta fragmentación da lugar a mucha especulación y a mucha mentira”, comentó Casanova, autor de varios libros sobre las culturas afrocubanas.

“Nosotros no queremos obligar a que acepten nuestra posición; queremos ver de qué forma podemos establecer una línea ética que sea buena para Miami y Cuba”.