La Capital (Argentina), 24.08.2011

La policía descubrió a 17 personas bajo los efectos del ayahuasca, sustancia alucinógena, en un centro terapéutico ubicado en el cerro Pan de Azúcar, en Córdoba. En un allanamiento en un complejo de cabañas ubicadas al pie del cerro Pan de Azúcar, entre Cosquín y Villa Allende, la policía cordobesa sorprendió al grupo de personas que pertenecerían a la Fundación El Emilio, Centro Terapéutico Natural, y estaban en estado de trance por el consumo de sustancias alucinógenas.

«Por directivas del fiscal subrogante Martín Bertone, de Cruz del Eje, se allanaron cabañas al pie del cerro Pan de Azúcar. Se encontraron varias personas bajo efectos de un alucinógeno procedente de una planta de Perú», aseguró el comisario Gustavo Godoy.

La ayahuasca ha sido consumida durante años con fines rituales en comunidades ancestrales del continente americano. Existen documentos etnográficos que remontan el conocimiento de la ayahuasca entre los pueblos amazónicos a miles de años (ver aparte).

«Según ellos la consumen para encontrar contenidos espirituales en esa secta», comentó el comisario Godoy. Y detalló: «Sufrían vómitos y descontrol de esfínteres. Estaban en estado catatónico, en trance, casi semiinconscientes. Algunos estaban rodeados de baldes para que hicieran sus necesidades».

El jefe policial negó que el operativo se haya realizado en la búsqueda del llamado Maestro Mehir, quien se encuentra prófugo de la justicia por abusos sexuales en una secta que operaba en Villa Carlos Paz.

«Teníamos datos de prácticas ilegales de la medicina. Cabía la posibilidad de que allí estuviera ese sujeto porque las prácticas son similares», admitió.

Habilitada en Brasil

La ayahuasca fue habilitada en Brasil para ser empleada con fines religiosos. La medida despertó fuertes quejas de algunos expertos y la oposición por considerar que deja la responsabilidad de lo que pueda ocurrir con los efectos de la droga a los fieles, sin que se les exija pasar antes por una consulta médica, como se hace, por ejemplo, con quienes quieren utilizarla en un gimnasio. En la habilitación se sostenía que es legal sólo el uso del alucinógeno en rituales y no su comercialización. Además no hay restricciones sobre quiénes pueden consumirlo.

“Terapias alternativas y naturales”

“Nuestra actual sede central fue construida en el primer trimestre de 2006. Está ubicada en Cosquín, al pie del cerro Pan de Azúcar en un predio de 4 hectáreas, con agua de vertiente, fauna y flora autóctona”, indica en la página web La Fundación El Emilio, Centro Terapéutico Natural.

Las otras sedes de la fundación se ubican en las localidades cordobesas de San Marcos Sierras y Cruz del Eje.

“Nuestro modelo tiene el objetivo fundamental de promover la integración de la comunidad terapéutica tradicional con alternativas naturales y culturales de prevención y abordaje de situaciones asociadas al consumo de drogas”, señala la identidad.

Emilio es una organización no gubernamental formada en 2005, con personería legal.

También ha realizado convenios y campañas con instituciones oficiales como fundación para dedicarse a la prevención y asistencia en situaciones asociadas a las drogas.

Origen en milenarias culturas

La ayahuasca tiene un origen milenario en las culturas de la Amazonia de Colombia, Perú, Bolivia, Ecuador y Brasil, siendo el grupo étnico de los Shipibo Conibo del Perú uno de los más importantes representantes de su uso y práctica en sus ceremonias y ritos de curación, desde tiempos muy antiguos.

Los chamanes son herederos del conocimiento ancestral de las diferentes mezclas, preparaciones y usos de la ayahuasca, para diferentes motivos, determinando las plantas según el efecto u objetivo buscado, ritual, ceremonial o curativo.

En quechua ayahuasca significa “soga de muerto”, ya que en la cosmovisión de los pueblos nativos la ayahuasca es la soga que permite que el espíritu salga del cuerpo sin que esté muerto.

Por otra parte, algunos científicos investigan su utilización de para tratar la esquizofrenia.