Las Provincias, Borja Valcarce, 24.11.2011

Guillermo García-Panasco, el jefe de la Fiscalía provincial de Las Palmas, calificó ayer el número de años -más de medio milenio- que suman las penas por los delitos de abusos sexuales, corrupción de menores y tenencia ilícita de armas presuntamente cometidos por los integrantes de la secta del kárate como un dato secundario. “A nosotros no nos importan los años, nos importan todas y cada una de las víctimas”, sentenció.

Siempre desde el respeto a la presunción de inocencia, “que no es incompatible con que haya una base probatoria”, y la protección de las víctimas “antes, durante y después del juicio”, declaró que ha sido “una investigación muy dura y muy desagradable” y alabó la excelente labor desarrollada por el fiscal instructor del caso, Pedro Gimeno.

García-Panasco, como portavoz de la Fiscalía de Las Palmas, aseguró que de la larga y profunda investigación realizada, se han quedado 38 personas, “que son las presuntas víctimas de las que podemos acreditar de forma concreta que pudieron sufrir todo este tipo de prácticas”.

En este sentido, advirtió que muchos delitos ya han quedado prescritos por lo que no pueden acusar a Fernando Torres Baena, María José González Peña, Ivonne González Herrera y Juan Luis Benítez Cárdenes de ellos.

Una de las preocupaciones que planean sobre el ánimo de García-Panasco es la protección que se hará de las supuestas víctimas durante el desarrollo del juicio, previsto para el mes de febrero o de marzo del año que viene.

Durante la instrucción del caso Kárate, ha conocido casos de personas que no les habían contado ni a sus padres, ni a sus hijos, ni a su esposa o esposo, los supuestos abusos sexuales que habían sufrido a manos de los integrantes de la secta del kárate. “Si durante el juicio aparece algún indicio de su identidad, a esa persona se le hunde la vida”, dictaminó.

Por otro lado, quiso dejar claro que el escrito de acusación no busca “criminalizar las artes marciales”, pero sí destacó que es “el abuso de la relación de superioridad entre maestro y alumno lo que permitió esto”.