Clarín (Argentina), 2.06.2012

Jorge Albarracini, padre de Pablo, el joven que está en coma y que por su creencia religiosa como testigo de Jehová se niega a recibir una transfusión de sangre, se manifestó hoy “decepcionado” por el fallo de la Corte Suprema de Justicia que resolvió que se respete la voluntad del paciente y advirtió que “los tiempos (de su hijo- son cortos)”.

Jorge Albarracini, al ingresar a la Clínica Bazterrica, donde está internado Pablo  desde el 5 de mayo tras ser baleado durante un robo, confió que cuando se enteró del fallo de la Corte Suprema “sufrí un aflojamiento total, una decepción, y me sentí muy mal” porque “los tiempos de Pablo son cortos”.

Albarracini, al reiterar la necesidad de que su hijo sea transfundido, dijo que “él está sujeto a una evolución médica, con un nivel bajo de hematocritos y 4 de hemoglobina”. Y detalló que su hijo “está con un peso muy bajo, atado de muñecas y tobillo a la cama, y cada vez que se despierta tiene la mirada desesperada”.

Albarracini consideró que “la única que puede revertir esto es la mujer de Pablo porque son los testigos de Jehová, a través de la figura de ella, los que están detrás de todo y se olvidan de la vida diaria con la mirada (puesta) en la vida eterna”.