Un tribunal de la ciudad de Tomsk (Siberia) condenó este martes a 6 años de prisión a Serguéi Klímov, seguidor de Testigos de Jehová, organización religiosa declarada extremista en Rusia y proscrita desde 2017.

Según la sentencia, citada por la radio Ejo Moskvy (Eco de Moscú), Klímov realizaba labores de proselitismo, recolectaba donaciones y hacía propaganda de la renuncia a la atención médica.

En febrero de este año, otro testigo de Jehová, el danés Dennis Christensen, también fue condenado a seis años de prisión por la Justicia rusa.

La alta comisionada para los derechos humano de la ONU, Michelle Bachelet, lamentó que la Justicia rusa condenase al danés y pidió a las autoridades retirar los cargos y liberar a los acusados por pertenecer a Testigos de Jehová.

 

 

Bachelet denunció que en Rusia se han abierto procedimientos penales contra más de cien testigos de Jehová.

“Pedimos al Gobierno ruso que revise la Ley Federal sobre el Combate de Actividades Extremistas para que se clarifique lo que actualmente es una definición vaga y muy amplia de actividad extremista”, declaró en esa ocasión la alta comisionada.