El País (España), 19.10.2007

Sri Chinmoy, el jovial líder espiritual de origen indio que utilizó el ejercicio agotador y el arte para propagar su mensaje de armonía mundial y paz interior, falleció en su casa en Queens, Nueva York. Chinmoy extendió su filosofía a través de su forma de vida, practicando ejercicio y creando arte y música. Despertó interés al levantar a pulso camionetas pickup y a figuras públicas como Mohamed Alí y Sting. Dijo haber atraído a 16 millones de “pájaros de la paz”.

Chinmoy afirmaba que dormía sólo 90 minutos diarios, y cuando no viajaba para actuar en conciertos y propagar su mensaje, pasaba el resto del tiempo meditando, tocando música, practicando ejercicio y creando arte. Sus seguidores aseguran que escribió 1.500 libros, 115.000 poemas y 20.000 canciones, que pintó 200.000 cuadros y que dio casi 800 conciertos por la paz. Inspirándose en los principios hindúes, Chinmoy defendía un sendero espiritual hacia Dios mediante la oración y la meditación. Ponía énfasis en “el amor, la devoción y la entrega”, y recomendaba que sus discípulos alimentaran su espiritualidad adoptando retos físicos aparentemente imposibles.

“Su vida consistía en plantearse retos y ser lo mejor posible”, explicó Carl Lewis, el corredor olímpico y amigo de Chinmoy. “Decía a sus discípulos que salieran y afrontaran desafíos que no se creyeran capaces de superar. Por eso tengo intención de correr el maratón de Nueva York cuando cumpla 50 años”, afirmó Lewis. En los años setenta, Chinmoy fue el gurú de varios músicos destacados, entre ellos el guitarrista John McLaughlin, que durante un tiempo dirigió la Mahavishnu Orchestra, nombre que le dio Chinmoy, así como Carlos Santana, la cantante Roberta Flack y el saxofonista Clarence Clemons.

Chinmoy se reunía con sus discípulos en una pista privada de tenis de tierra batida en la calle 164ª, que hacía las veces de lugar de meditación verde conocido como Aspiration Ground

[terreno de aspiración]. Creó una red internacional de centros de meditación y tenía más de 7.000 discípulos.

Sri Chinmoy Kumar Ghose vivió desde los 12 años en un ashram

[morada de un líder espiritual]. Según decía, su ídolo era la estrella del atletismo Jesse Owens. Emigró a Nueva York en 1964 para trabajar en el consulado indio. Fundó un centro de meditación en Queens con una filosofía de celibato, vegetarianismo y meditación, y atrajo a cientos de seguidores, muchos de los cuales se instalaron cerca de su casa de dos plantas en la calle 149ª. Para alcanzar la iluminación espiritual, Chinmoy abogaba por la actividad física extrema, incluido el levantamiento de pesas, las carreras de larga distancia y la natación.

Sus discípulos ponían en práctica su filosofía de autotrascendencia afrontando desafíos como cruzar el canal de la Mancha a nado o correr ultramaratones, como una carrera anual de 5.000 kilómetros. Después de que una lesión de rodilla le apartara de las carreras cuando tenía más de 60 años, Chinmoy empezó a levantar pesas, y al cabo de unos años podía sostener sobre los hombros más de 3.150 kilos utilizando un aparato de levantamiento especial. Levantó en público objetos pesados que incluían aviones, escuelas y camionetas pickup, para concienciar sobre la necesidad de la ayuda humanitaria.

También alzó a más de 8.000 personas desde 1988, entre ellas figuras mundiales de la paz como Nelson Mandela y Desmond Tutu. Chinmoy levantó al reverendo Jesse Jackson, a Eddie Murphy, a Susan Sarandon, a Yoko Ono y a Richard Gere, así como a 20 premios Nobel, a un equipo de luchadores de sumo, e izó al representante demócrata Gary L. Ackerman y al republicano Benjamin Gilman a la vez. Personajes de talla mundial enviaron su pésame, entre ellos el ex vicepresidente Al Gore y Mijaíl Gorbachov, el ex líder soviético, que se reunía y se escribía frecuentemente con Chinmoy. Para Gorbachov era “un hombre que dedicó su vida entera a la paz”.