Europa Press (Colombia), 20.08.2018

Los líderes religiosos, queriendo demostrar su solidaridad para con la Iglesia de Scientology, intercambiaron ante más de 100 personas, plegarias y reflexiones alusivas a la Libertad Religiosa, en las que resaltaron la necesidad de valorar todas las acciones que las comunidades de fe hacen por el bienestar de la sociedad y para mejorar el entorno. Entre los ministros de culto que participaron de la plegaria interreligiosa estuvieron: el doctor Muhammad Sadiq,líder de la Mezquita Al-Re …

Entre los ministros de culto que participaron de la plegaria interreligiosa estuvieron: el doctor Muhammad Sadiq,líder de la Mezquita Al-Reza; el reverendo Juan Bautista García, Director de Asuntos Públicos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días; monseñor Orlando Salamanca, obispo de la Iglesia Anglicana Regina Apostolorum (Comunión Anglicana Libre); el padre Fabio Camacho, Vicario Episcopal de la Iglesia Misioneros Véteros de Nuestra Señora de la Alegría; Eka Kanta Das, representante de Krishna West Colombia; Xiomara Parra, vicepresidenta de la Comunidad Wicca Colombia; la A’jkij Malati Díaz, sacerdotisa del Pueblo Maya en Colombia; el rabino Richard Gamboa, Manhíg de Shéguel (Judaísmo Liberal) y Secretario General del Cabildo Interreligioso de Colombia; Julio Jaimes, ministro ordenado de la Iglesia de Scientology Colombia, y Paola González, Presidenta de la Iglesia de Scientology Colombia.

Después de la ceremonia, los líderes religiosos firmaron una declaración conjunta en la que exhortaron a la ciudadanía en general a velar por el respeto a las libertades de culto, de religión y de conciencia, que son reconocidas por las normas internacionales de Derechos Humanos y por la Constitución Nacional de Colombia.

En la Declaración conjunta firmada, los líderes de fe invitan a la opinión pública a entender que la Libertad Religiosa es la base de todos los derechos humanos; que cuando ésta es censurada o restringida, también lo son todas las demás libertades y derechos. Todos los religiosos congregados hicieron un llamado a la cultura del respeto, a la paz, a no aceptar la apología del odio y la intolerancia religiosa contra ninguna comunidad de fe, creyentes o no creyentes.