Excelsior (México), Juan Pablo Reyes, 24.01.2016

Ha sido un credo lleno de polémicas desde su creación, con una cantidad de seguidores que va poco a poco en aumento debido a su “cercanía con la espiritualidad” y que cuenta con un gran edificio, de reciente construcción, ubicado en Balderas, en la zona centro de la Ciudad de México. Se trata de la Cienciología.

Esta religión, creada por el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard, proclama no hacer “esfuerzo alguno por describir la naturaleza exacta del carácter de Dios” y, por tanto, tener más similitudes con las religiones orientales que con la cristiana. Sus cursos de autoayuda multinivel están diseñados para lograr la “salvación espiritual” mediante la Dianética.

Justo al exterior de su sede, diariamente hay hombres y mujeres que, principalmente por las tardes, abordan a quienes caminan sobre la calle de Balderas para invitarlos a realizar diversos test sobre espiritualidad y situaciones de vida. Ése es el primer paso para acercar a una persona a este culto.

Por cierto, a pesar de tener presencia en México desde finales de la década de 1970, a la fecha y de acuerdo con documentos de la Secretaría de Gobernación, Scientology México no cuenta con el registro como asociación religiosa y opera únicamente como una sociedad civil.

El 13 de septiembre de  2012, el Diario Oficial de la Federación publicó la solicitud de registro constitutivo como asociación religiosa de la agrupación denominada Iglesia Scientology de México. A su vez, la Dirección General de Asociaciones Religiosas, dependiente de la Secretaría de Gobernación, no otorgó el reconocimiento a Scientology en nuestro país.

Según información de Scientology, actualmente cuentan con 5 mil 500 integrantes en la capital del país, mientras que en el resto del país son alrededor de 140 mil seguidores de Scientology.

Además, exhibieron lo que, a su decir, son las pruebas suficientes que acreditan que la agrupación religiosa cuenta con la antigüedad y notorio arraigo entre la población, y entregaron un listado con los nombres de 13 ministros de culto para todo el país.

También se relacionaron para cumplir con su objeto como religión 12 inmuebles localizados en Guanajuato, Jalisco, Puebla, Nuevo León, así como en el Distrito Federal.