Noticias de Álava (España), 17.10.2012

Su voz pausada busca con ahínco la comprensión de su interlocutor. Iván Arjona suple así, con esfuerzos extras para la docencia, los interrogantes que genera la organización que preside desde 2007, la iglesia de la Cienciología, que camina al paso marcado por sus figuras mediáticas y por la superación de los múltiples frentes jurídicos que han señalado a este credo en España en los últimos años. Eso marca, y se nota, al menos, en los tempos de esta entrevista, dictados al son de un discurso sereno que trata de disipar las dudas que siguen alertando de lo nocivo que es este credo. En España es considerado legalmente como movimiento religioso, pero le siguen calificando como secta destructiva. Los matices lo son todo.

Disculpe mi absoluta ignorancia, pero cuando me hablan de iglesias me vienen a la menta imágenes de curas, obispos…

Tenemos un organigrama muy bien establecido. Tenemos tres tamaños de representación, por decirlo de alguna manera. Las iglesias, que hay dos en España (Madrid y Barcelona); luego hay misiones, que hay unas cuantas más; y luego están grupos organizados que se encargan de dar a conocer nuestras herramientas filosófico-religiosas a la gente. Cada una de ellas, a nivel jurídico y financiero, es independiente. Cada una tiene un director ejecutivo, más otra serie de cargos, como los ministros de culto, que serían los que impartirían el asesoramiento religioso. Mi función real es la de coordinar la actividad de todos los centros de España y asegurarme de que las políticas administrativas de Cienciología se van cumpliendo, y que la gente las conoce, y que cuando se hace algo que no está bien se enseña cómo hacerlo, porque nos basamos en postulados de aprendizaje constante. Por otro lado, me encargo de la representación pública. Soy la cara y la voz de todos los cienciólogos de España.

Claro, pero también supongo que tendrá que dar cuentas a sus jefes en Estados Unidos

Más que rendir cuentas…

Lo de rendir cuentas es tan sólo un decir.

Evidentemente ellos están muy interesados en que vayamos progresando, creciendo y afianzándonos cada vez más. Ellos siempre están pendientes de qué ayudas podemos necesitar. Sobre todo, ayudas en el sentido de guía. A veces te mandan personas para ayudarte. Uno, cuando tiene dudas, las comunica; y cuando tiene cosas que le han salido muy bien, pues también, porque pueden servir a iglesias en otros países.

Perdone mi franqueza, pero me han dicho de ustedes que son desde una secta, hasta una empresa con múltiples franquicias, pasando por un credo o una filosofía. Por favor, aclare los conceptos.

La Cienciología es una filosofía religiosa aplicada. Son las tres palabras que definen Cienciología de la manera más exacta posible.

Y eso, en la práctica, ¿qué significa?

Es una forma de vida que va dirigida a ti como ser espiritual. A veces encasillamos lo religioso con rezar a un Dios, y adorarlo. Religioso es aquello que tiene que ver con lo espiritual, con la relación contigo mismo, el universo, el creador, Dios… Un poco como se quiera llamar. En Cienciología no hay un dogma sobre Dios, por ejemplo. Cada uno llega a su propia respuesta. Es una forma de vida dirigida a ti como ser espiritual. No se trata de manejarte en la vida teniendo en cuenta que eres un cuerpo y luego te vas a morir y ya está. Hay que tener en cuenta que eres un ser espiritual y, por lo tanto, inmortal. Lo de aplicada es porque es práctica. Estás aprendiendo constantemente. Trucos, vivencias, experiencias que te ayudan a manejarte mejor en tu entorno. Esa felicidad que a veces buscamos en el más allá hay que tratar de encontrarla en el más acá. Eso se hace a través del conocimiento.

Me habla de filosofía, pero otras personas mantienen el calificativo de secta peligrosa para la iglesia de la Cienciología. ¿A qué se debe este antagonismo?

No se conoce realmente nuestra actividad. Hay gente -en referencia a Juantxo Domínguez, presidente de Redune España (Asociación para la Prevención de la Manipulación Sectaria)- que se ha dedicado a escuchar o leer historias de Internet. Yo me he abierto 25.000 veces a él para que me pregunte lo que quiera. De hecho, si alguna vez se encuentra con alguien que tenga problemas con la Cienciología, yo soy el primer interesado en corregirlo. Nosotros ya hemos pasado por la inquisición de 17 años de juicio. Después de esos 17 años, los tribunales han dicho que no había nada. Luego hemos solicitado la inscripción como entidad religiosa y la Audiencia Nacional nos la otorgó. El Ministerio de Justicia no recurrió la sentencia cuando normalmente, ante cualquier contencioso-administrativo, los ministerios recurren por defecto. En nuestro caso, no sucedió. Había una cuestión técnica por lo que habían dicho que no previamente. Sin embargo, la Audiencia Nacional ha dicho que estos señores tienen todo el derecho del mundo. Si fuéramos una secta destructiva-peligrosa habría sentencias o procedimientos muy marcados, que los hemos tenido, pero que han acabado en absolución completa. Por último, y ya por fin, la Real Academia de la Lengua Española nos ha definido como movimiento religioso.

Y, sin embargo, en otros países aún se les persigue

En Francia estamos padeciendo una persecución religiosa. Se puede decir así tranquilamente.

¿A qué se debe?

Existimos desde hace 60 años. A los cristianos cuando surgieron les echaban a los leones. Eran los malos malísimos. Ahora yo no me voy a meter en si son buenos o malos. Yo creo que la religiosidad es buena. Luego habrá gente que la use bien o que la use mal. O que la use para el bien de todos o para el beneficio propio. Eso ya son las personas y no la religión como tal. Nosotros somos un movimiento que se autofinancia, que luchamos por la prevención de la drogadicción, que promovemos el conocimiento de la Declaración de los Derechos Humanos, que atacamos de una manera que yo no he visto a nadie más hacerlo así los abusos que se comenten en el campo de la salud mental, por ejemplo, con el electroshock y la drogadicción en niños -que les dan prácticamente metanfetaminas porque son muy nerviosos o hiperactivos-. Hay psiquiatras, psicólogos y médicos que dicen que ésa es una enfermedad inventada y que las curas que les dan lo único que hacen es provocar más efectos secundarios peligrosos. Nosotros atacamos eso de manera frontal. Entonces ya estamos topándonos contra un lobby de la industria psicofarmacéutica que es muy poderoso. Si nosotros vamos consiguiendo que esas cosas vayan saliendo a la luz, logrando que les vayan condenando, que les vayan haciendo pagar unas multas que jamás las ha pagado nadie, si nosotros vamos cortando ese negocio, pues evidentemente vamos a recibir ataques. Y los estamos recibiendo desde el principio.

¿Se puede ser cienciólogo sin invertir dinero?

Hasta ahora era difícil conocer lo que sucedía en otros países, sobre todo, fuera de Europa. Aquí estamos acostumbrados a que la religión la pague el Estado, porque el Estado era la religión. Contra eso se ha luchado muchísimo. En Francia crearon la Ley de 1905 de separación de iglesia y Estado después de haber quemado iglesias porque había gente que había estado abusando. Ésa es una de las razones de por qué en Francia hay persecuciones y alguna condena que está recurrida y que iremos al Tribunal Europeo de Derechos Humanos si hace falta. Ya hemos ganado otros dos asuntos y nos han declarado como movimiento religioso legal. En Europa, olvídate de la autofinanciación, porque queremos el todo gratis. Sin embargo, te vas a Estados Unidos, Australia o África, y la gente paga sus cosas. Son los que soportan la actividad. Entonces Hubbard, que es el fundador de la Cienciología (murió en 1986), cuando desarrolló el credo, había estudiado mucho el budismo, el catolicismo… Estudio métodos de funcionamiento. Lo que él vio es que para la Cienciología pudiera seguir dándose a conocer, había que montar una estructura y había que hacer que aquellos que se benefician a nivel personal y espiritual de lo que aprenden en Cienciología contribuyeran a esa expansión y a ese mantenimiento. Le pareció justo, y a mí me lo parece también. Si alguien se beneficia de un curso x, que haga una aportación. Y que esa aportación sea la misma seas el tipo más famoso del mundo o el vecino. Que no haya discriminación de ninguna manera. Aparte de eso, hay muchísimos servicios que son gratuitos. Y además, con lo que se recauda con los cursos, se hacen infinidad de actividades sociales en todo el mundo.