Tagesazeiger (Suiza), Hugo Stamm, 20.08.1998 [Traducción de Miguel Perlado]

Los miles de sitios web de cienciólogos de todo el mundo atraen a navegadores en un laberinto de Internet que conduce a una gigantesca red de propaganda cienciológica. La controvertida organización misma tiene 35 mil páginas en Internet.

“La tecnología más brillante”

Las alrededor de 13.000 páginas web de cienciólogos particulares están elaboradas conforme a un modelo unificado, pero empiezan con un mensaje personal. “Lo que más me ha impresionado es que aquí tenemos la más brillante tecnología para todo en la vida”, afirma una ciencióloga suiza.

El sendero sigue por las páginas “Mi  cita preferida de L.Ron Hubbard” acerca de “grupos que apoyo” (mencionan exclusivamente ramificaciones u  organizaciones de encubrimiento de Scientology) y pasa a las “conexiones favoritas”. Estas conexiones dirigen al navegador por  las páginas principales de Scientology en las que ofrecen material de promoción. Normalmente se ponen en contacto con quien deja su dirección.

Scientology pone a disposición de sus adeptos un programa preparado (Scientology Web Kit) con el que se puede confeccionar sitios web. Ha sido una inversión rentable: “Se visita el sitio oficial de la Iglesia de Scientology más de 700.000 veces a la semana”, afirma el portavoz de Scientology Jürg Stettler.

Las páginas web de cienciólogos particulares no son únicamente un portal de entrada enorme para el sitio web de la organización, sino  también oprimen a los textos de los contrarios. Quien pretende encontrar por el buscador textos críticos entrando la palabra “Scientology” topa inevitablemente con una avalancha de propaganda. Es muy difícil encontrar la aguja en el pajar de la red.

Mediante un acuerdo de licencias, Scientology consigue que sus seguidores no se confundan y entren en páginas web “equivocadas”. Software de filtro logra que los cienciólogos pueden visitar  otras páginas sobre dianética y cienciología sin arriesgarse a topar con sitios en los que se utilicen los símbolos o las obras de una forma no autorizada o considerada incorrecta o crítica  por la religión  de Scientology.”

Lista negra

Lo aquí se describe con muchas palabras también se puede interpretar como una especie de censura: los adeptos no debe abrir sitios web con textos críticos sobre la Scientology. En la lista negra no sólo salen los críticos, sino también las revistas y periódicos que han publicado artículos sobre la organización. El software de filtro permite “dejar de lado estas páginas de las que se sabe que contienen información falsa”, afirma el portavoz de Scientology.

Jürg Stettler explica los numerosas páginas web de cienciólogos como un resultado del creciente interés que existe en todo el mundo por Scientology. De esta forma, los navegadores pueden informarse directamente a través de los miembros.