FRANCISCO MERCADO El País, Madrid – 20/11/1989

Un informe oficial del Ministerio de Sanidad sobre documentos internos y libros de la secta Iglesia de la Cienciología, entre ellos el éxito de ventas Dianética, el poder del pensamiento sobre el cuerpo, considera que contienen una doctrina “totalitaria, peligrosa para la salud” y “un fraude al conocimiento”. Este documento, notificado a las partes recientemente, será unido a las diligencias previas sobre este caso que el juez que lo investigaba, el magistrado José María Vázquez Honrubia, remitió el pasado julio a la Audiencia Nacional. En la causa están encartados 78 directivos de esta secta.

El máximo dirigente de la secta, Herbert Jentzsch, se encuentra en libertad condicional tras pagar una fianza de 78 millones de pesetas, según fuentes del caso. Ismael Moreno, titular del juzgado central número 2 de la Audiencia Nacional, debe pronunciarse sobre la competencia o no de este tribuna en el caso. El informe de Sanidad, realizado a petición de Vázquez Honrubia, explica que “Dianética, el poder del pensamiento sobre el cuerpo puede inducir a personas más o menos sugestionables a someterse a prácticas terapéuticas de dudosa utilidad que, incluso, podrían llegar a suponer un riesgo vital al dejar en manos de personas sin ningún tipo de calificación profesional la atención de problemas sanitarios, tanto de orden físico como psíquico, algunos de ellos de naturaleza grave”.

Plagio de Freud

“La teoría en la que se basa Dianética viene a ser un plagio y simplificación caricaturesco de la teoría freudiana” y la argumentación, pese a que se reclama científica, se adentra en “la pura y simple charlatanería”. “Es sin duda en los documentos privados donde el carácter dogmático y sectario de la doctrina se pone más de manifiesto apelando a la neutralización de las personas supresivas [sic]”, afirma el documento.El análisis que realiza Sanidad descubre un rechazo especial hacia los psiquiatras, de quienes el documento de la Iglesia de la Cienciología afirma que tienen amos y que “su principal organización, la Federación Mundial de Salud Mental y sus miembros, las asociaciones nacionales de salud mental… están directamente conectadas a Rusia”. El documento de la secta se refiere a los “abusos psiquiátricos” y contiene el siguiente pronunciamiento: “El salvajismo y el fraude de la psiquiatría debe cesar”.

El informe de Sanidad ve tres posibles niveles de actuación dolosa [intencionada]: “a/ el posible perjuicio infligido a los usuarios de la Dianética tanto en base a la ineficacia de sus acciones como a la peligrosidad de las mismas por la privación de los beneficios de la acción sanitaria y la acción alienante propia de las dinámicas sectarias; b/ lo que de intento, deliberado o no, de engañar tiene la propaganda externa de Dianética, especialmente sus continuas menciones a que sus resultados ‘están comprobados’ o que sus acciones son cien por cien efectivas, y c/ la dinámica sectaria cargada de un gran contenido agresivo con, incluso, invitaciones a proceder mediante la difamación, la caza no vedada, la recogida de información susceptible de ser utilizada contra el enemigo, que configuran un mundo totalitario, excluyente y cerrado”.

“Al margen de las consideraciones éticas e incluso políticas que de estos sobrecogedores planteamientos pudiesen hacerse, los autores del presente informe se limitan a señalar lo lejos de los más elementales postulados de la salud mental que se encuentra una organización basada en tales extremos”.

Control de los adeptos

El informe concluye que la doctrina de Cienciología no justifica su pretendida cientificidad, “tergiversa” conocimientos médicos, biológicos y médicos y en sus escritos privados “aparece como una secta, con una concepción totalitaria e iluminada de sí misma que, como tal, se preocupa mucho menos de la posible legitimación científica de sus postulados y dedica sus esfuerzos al control interno de los adeptos y a la defensa contra un mundo de”enemigos”.”La presentación al público con el respaldo de credibilidad de ‘ser una ciencia’ constituye un fraude al conocimiento”, señala Sanidad en su informe.