El País, Madrid – 21/12/1988

El día 30 de noviembre publicó este periódico una noticia que parece sacada de un libro sobre la Inquisición: detenido un grupo de personas pertenecientes a una presunta secta sadomasoquista.Leyendo otros periódicos resulta que no existe tal secta (el juez retiró su calificación de asociación ilícita) ni tal sadomasoquismo (esto nunca sería un delito). Ustedes mismos son sadomasoquistas al difundir esa noticia.

Su ética profesional les lleva, eso sí, a presentar una relación con los nombres, apellidos, edad y lugar de nacimiento de los presuntos sectarios. Verdaderamente, no hay por qué preocuparse: para eso están la ley de protección al honor, solicitud de indemnización, recursos legales, etcétera. Pero hay que ser sadomasoquista y además tener dinero para iniciar una persecución contra el cuarto poder. ¡Ah! Pero ¿es que no es el primero?

María Dolores Novoa Muñoz