El Mundo, Madrid, José Manuel Vidal, 2.02.2009

No son una secta y están reconocidos por la Iglesia. Por eso, el cardenal de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha autorizado a celebrar la misa los primeros sábados de mes en Prado Nuevo a los seguidores de la vidente de El Escorial, Luz Amparo Cuevas.El reconocimiento litúrgico público de la Obra de la Virgen de El Escorial es el paso previo a su reconocimiento canónico y a la próxima construcción de un santuario a la Virgen de los Dolores.

La Obra de El Escorial es, por ahora, una asociación eclesiástica pública reconocida por el cardenal Suquía en 1994. A la espera de su reconocimiento canónico, el cardenal de Madrid «ha autorizado la celebración de la Santa misa todos los primeros sábados de mes en la nave Ave María, junto a Prado Nuevo de El Escorial (Madrid)».

Así reza la nota publicada por la asociación en su página web, en la que se especifica, además, que la primera misa pública autorizada por la jerarquía madrileña se celebrará «el día 7 de febrero de 2009, primer sábado de mes y será -Dios mediante- a las 16 horas (4 de la tarde) y, a continuación, se llevará a cabo la procesión con la imagen de la Virgen de los Dolores y el rezo del Santo Rosario».

«Sensibilidad pastoral»

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El comunicado añade que «esta importante concesión pone de relieve la sensibilidad pastoral del cardenal arzobispo de Madrid, respecto de los miles de fieles que acuden a Prado Nuevo, quienes podrán participar así en la misa cada primer sábado de mes».

Tras la aprobación del cardenal Suquía, es el primer gesto público de su sucesor, el cardenal Rouco Varela, hacia los seguidores de la vidente de El Escorial.

De ahí que se muestren sumamente agradecidos al purpurado madrileño: «Expresamos nuestra alegría y nuestro más sincero agradecimiento a Don Antonio María Rouco Varela. Pedimos al Señor que continúe bendiciéndole en las diferentes encomiendas que la Iglesia ha puesto en sus manos. Confiamos que este don que se nos ha concedido sirva para gloria de Dios, de su Madre la Virgen María y para bien de la Iglesia».

Y es que, como dice el director de comunicación de la Obra de El escorial, Pedro Besari, «nos sentimos felices y orgullosos de esta excelente noticia que, para nosotros, es un reconocimiento que nos satisface profundamente».

Hasta ahora, los numerosos seguidores de la Obra de la vidente de las apariciones de El Escorial, Luz Amparo Cuevas, sólo podían rezar el rosario en el lugar de las apariciones y alguna eucaristía puntual, como la del día de la Virgen de los Dolores. Ahora ya podrán celebrar la eucaristía y precisamente los primeros sábados de mes, que es cuando el flujo de peregrinos al lugar de las apariciones es mayor.

Como explica a El Mundo Javier Álvarez, un seguidor de la vidente, se trata de «un paso de gran calado en el camino hacia el posible reconocimiento de las apariciones por parte de la jerarquía de la Iglesia. En algunos casos, la autorización del culto fue el paso previo para una aprobación definitiva. Los seguidores de la Virgen aparecida en Prado Nuevo están de fiesta y confían en que esta decisión sea el principio de otros pasos de la Iglesia».Rouco nunca se ha pronunciado sobre las supuestas apariciones.Y no parece que vaya a hacerlo ahora, dado que la Iglesia puede tardar siglos en certificar o rechazar este tipo de fenómenos sobrenaturales. Pero sí parece claro que este paso preludia un reconocimiento canónico de sus frutos.

APOYO

¿Un nuevo ‘Lourdes’ en la Sierra?

El cardenal de Madrid ya ha nombrado capellanes para la atención espiritual de las comunidades creadas en torno a Luz Amparo Cuevas, englobadas en la Fundación Virgen de los Dolores. Un paso más, pues, en el camino del reconocimiento público de esta asociación eclesial, que cuenta ya con varios sacerdotes y seminaristas, numerosas monjas y una encomiable obra social que se plasma, sobre todo en la atención, sin ánimo de lucro, a personas necesitadas, particularmente ancianos, en las residencias que la fundación tiene abiertas en diversos lugares de la geografía española.Una fundación envuelta en polémica, especialmente porque la Asociación de Víctimas de las Supuestas Apariciones de El Escorial la ha acusado de «estafa». Pero los Tribunales se han pronunciado, en diferentes ocasiones, a favor de la Obra de El Escorial. Tras la justicia civil, el hecho de que la jerarquía madrileña les respalde lo interpretan sus miembros como un «espaldarazo». Tanto que podría traducirse en una próxima autorización para edificar un santuario a la Virgen de los Dolores en Prado Nuevo, tal y como pidió la Virgen a la vidente en uno de sus mensajes. Lo que sí queda claro, al menos, con este reconocimiento explícito por parte del cardenal de Madrid, es que la Obra de la Virgen de El Escorial no es una secta ni un fraude, sino una obra de la Iglesia con todas sus credenciales en regla. Un lugar que atrae a miles de peregrinos y que, con el nuevo santuario, podría convertirse en un foco espiritual de primera magnitud.