REUTERS – Kampala – 19/03/2000

Al menos 235 miembros de una secta apocalíptica se inmolaron el viernes en Uganda en un ritual de suicidio colectivo, según reveló ayer la policía. Se trata del segundo mayor suicidio masivo del mundo, después de que más de 900 personas se envenenaran en Guayana en 1978 siguiendo las recomendaciones del pastor estadounidense Jim Jones.Los seguidores de la secta Los Diez Mandamientos de Dios se reunieron el viernes en una iglesia situada a 320 kilómetros al suroeste de Kampala, capital ugandesa, según el portavoz policial. Se prendieron fuego después de pasar varias horas cantando y rezando.

“Antes de esto su líder les había dicho que vendieran sus pertenencias y se prepararan para ir al cielo”, declaró el portavoz.

Sólo aquel suicidio colectivo de 1978 tuvo más víctimas. Entonces, el reverendo paranoico Jim Jones dirigió a sus 914 seguidores hasta la muerte en Jonestown, Guayana, mediante la bebida de un zumo envenenado con cianuro. Aquellos que rechazaron tragar el líquido fueron tiroteados. Jones había inscrito un lema en su altar que decía: “Aquellos que olviden el pasado están abocados a repetirlo”. Él mismo falleció de dos disparos, aunque nunca se supo de qué arma procedieron.

En años recientes ha habido varios suicidios colectivos en Europa y Estados Unidos, tres de ellos de miembros del Templo Solar, una secta internacional que cree que la muerte mediante un suicidio ritual lleva a una nueva vida.

El pasado mes de septiembre, la policía ugandesa desmanteló otra secta apocalíptica de un millar de miembros. Sus líderes fueron acusados de violación, secuestro y confinamiento ilegal.