Heraldo de Aragón (España), P. Puebla, 8.06.2013

El centro de Remar en Rosales del Canal no será un centro de rehabilitación de drogadictos. Tampoco una sede de la institución Cuerpo de Cristo, iglesia evangélica creada en 2002 por la misma persona que fundó Remar en 1982. El presidente de Remar en Aragón asegura además que no tendrá ninguna zona habilitada para realizar actos religiosos y que tampoco estará destinado a marginados ni será de uso exclusivo para personas creyentes: “Va a ser un centro cívico con actividades para niños y jóvenes”, recalca López desde su despacho en Zaragoza.

Los vecinos de Rosales del Canal, sin embargo, no se creen estos argumentos. Cuando se anunció la cesión por 75 años de una parcela de cerca de 4.000 metros cuadrados a Remar, comenzaron a indagar. Sus investigaciones les han llevado a afirmar que Remar “es una secta” y a criticar duramente a su fundador, Miguel Díez, por el polémico contenido de sus predicaciones religiosas en la iglesia Cuerpo de Cristo. Nacho del Corral, presidente de la asociacion vecinal del barrio, considera que esta iglesia es solo una manera de dar fondo religioso a una asociación (Remar), cuyo “único fin” es “captar gente entre los más desfavorecidos como mano de obra gratis”.

El presidente de la asociación en Aragón insiste, sin embargo, en que Remar y Cuerpo de Cristo “son cosas separadas”. Remar Aragón trasladará a Rosales del Canal sus oficinas centrales, situadas ahora de forma provisional junto al parque de Delicias de Zaragoza, en el mismo local que su iglesia evangélica. “Actualmente sí están juntos Remar y Cuerpo de Cristo porque tuvimos que dejar las oficinas que teníamos en la avenida de Cataluña, pero son cosas separadas y lo que queremos es trasladar las oficinas de la fundación a otro lugar”, explica su presidente regional. La disputada parcela de Rosales albergará también, según el proyecto de la entidad, escuelas de música, teatro, danza e informática y estudios de grabación a disposición de cualquier grupo de la ciudad.

Miguel Díez, fundador de Remar, es también el fundador y predicador de Cuerpo de Cristo. José Luis López Alvaredo, el presidente regional de Remar, es el pastor de la polémica iglesia en Aragón. “Me parece muy difícil separar una cosa de otra cuando los que presiden son los mismos y cuando todos los que están en Remar trabajando de forma voluntaria están también en la iglesia del Cuerpo de Cristo”, señala el presidente de la asociación de vecinos de Rosales del Canal.

El presidente de Remar en Aragón se siente en la obligación de defender la labor de su asociación ante la críticas vertidas por estos vecinos: “Lo desvirtúan todo. Nosotros no le preguntamos a nadie en qué cree o si cree. Hay muchas personas católicas, musulmanas, ateas, o agnósticas en Remar y en clase de música se enseña por supuesto música y además de todo tipo. Mi hija da clases de piano por dos euros la hora y no adoctrina a nadie sobre la Biblia”.

Conflicto por el terreno

En cuanto al centro en Rosales del Canal, Alvaredo entiende que el Ayuntamiento debería proveer de instalaciones municipales al barrio, pero no por qué las críticas se dirigen hacia Remar: “Es cierto que un centro cívico debería entrar en las labores municipales pero eso no debería ser una crítica hacia nosotros, sino hacia el Ayuntamiento. De todas formas, tal y como está la economía, ¿cuántos años pasarían hasta que esos vecinos tuviesen un centro con las características del de Remar? ¿Y por qué se critica solo a Remar y no a otras asociaciones que también se instalarán en el barrio?”, se pregunta.

El Ayuntamiento de Zaragoza cedió esta parcela a Remar por 75 años y otra a la Fundación Rey Ardid. Los vecinos del barrio zaragozano se pusieron entonces en pie de guerra contra la cesión a Remar, argumentando su rechazo en la falta de suelos para equipamientos públicos en Rosales. La cesión a Rey Ardid, sin embargo, no ha despertado el mismo malestar ciudadano, tampoco han comenzado las obras: “Rey Ardid iba a construir una residencia de ancianos pero ahora carecen de presupuesto y tienen muchas posibilidades de perder la parcela porque si te conceden un terreno debes hacer algo en él en el plazo de un año”, explica Nacho del Corral, presidente de la asociación vecinal Entrelagos.

Ante las quejas, el Ayuntamiento realizó una oferta de suelos que expuso a la asociación de vecinos pero que esta consideró “inverosímil y una burla”, según Del Corral: “Esos terrenos ya pertenecían a Rosales. Lo que nos proponían era cambiar el nombre de alguno de ellos para que fuesen de uso social, es decir, perder equipamientos que ya nos pertenecían”, explicaba entonces el presidente de Entrelagos.

El conflicto se recrudece

Al comenzar las obras de Remar, aumentaron las críticas hacia la entidad, a la que se calificó de “secta” y, en algunos foros y medios de comunicación, se aseguró que promovía el desprecio a la mujer y el maltrato a los niños por algunos extractos de las predicaciones de su fundador, Miguel Díez, y de su libro ‘El Dios enamorado’como los siguientes: “La mujer ha de ser sumisa, que quiere decir obediente, subordinada, dócil, todo lo contrario de su naturaleza heredada de Eva: rebelde, indomable, dominante”, “A lo largo de nuestra vida familiar recuerdo tres ocasiones, una por cada hijo varón, en la que tuve que bajarles los pantalones a mis hijos y darles azotes en el culo hasta dejárselo morado” o “El uso del preservativo (…) priva a la mujer de la simiente masculina que es muy necesaria para su fisiología, pues tiene sustancias sedantes”.

Los vídeos disponibles en Youtube de los sermones de Miguel Díez en la iglesia Cuerpo de Cristo en los que habla de la homosexualidad como una enfermedad y de casos de abusos a menores “porque las niñas seducen a sus padres” han servido también para que cada día sean más vecinos los que se manifiesten contra Remar.

El presidente regional defiende al fundador de Remar y considera que las citas han sido descontextualizadas. “Ese libro lleva escrito 20 años, va por su vigésima edición, ha sido traducido a varios idiomas y nunca ha suscitado polémica porque es un libro ceñido y dirigido a personas entendidas en la Biblia, que intenta decir que la mujer y el varón tienen roles diferentes y que hoy en día debe interpretarse como que dentro de la familia cada uno tiene diferentes funciones: si la mujer trabaja más, entonces el marido tendrá que ocuparse de los hijos y al revés”.

Opina Alvaredo que las afirmaciones y las críticas de los vecinos de Rosales son “demagogia pura y dura”. Lamenta que “cada uno da una pincelada donde le parece para denigrar” e intenta dejar claro: “Yo a una persona no la valoro por su creencia, gracias a Dios en este país hay libertad religiosa”.

Los vecinos de Rosales del Canal se niegan a que Remar se asiente en su barrio y aseguran que continuarán con las protestas y que, si es necesario, emprenderán vías penales contra la entidad por sus ‘peculiares’ y polémicas prácticas.