Europa Press (España), 6.06.2013

La ONG Remar ha organizado este jueves una cena benéfica y espectáculo de flamenco con los que esperan recaudar fondos para abrir varios comedores sociales en Madrid y en otras ciudades de la geografía española. La velada, en la que participarán guitarristas y cantaores de las academias Amor de Dios y DaDue, bailaoras de Triana, el ballet flamenco de Alcobendas, y la bailadora israelí Shoshie, de la misma modalidad, tendrá lugar a las 20:00 horas en los salones Altabe de la madrileña Vía Carpetana.

   La cena, para la que se ofrecen un total de 250 plazas, constará de un cóctel de bienvenida, primer y segundo plato, postre y café, acompañados de vino, cerveza y cava, por el precio de 20 euros, según ha explicado la organización, que ha destacado a Europa Press la necesidad de consultar si quedan plazas libres en caso de querer asistir.

   Los beneficios que se obtengan del evento irán destinados a apoyar los dos comedores sociales que la ONG, fundamentalmente dedicada a la cooperación al desarrollo en otros países, ha abierto en Madrid y a los que plantea abrir en el resto de España.

   “Nos hemos propuesto abrir comedores sociales por todo el país porque hemos visto que la demanda de personas con carencias tan elementales como es la comida está creciendo”, según ha apuntado el organizador del evento, Iñaki Palacios, que ha indicado que ya han abierto uno en la calle General Ricardos y otro en Coslada y que está a punto de abrir otros dos en Torrejón de Ardoz y Arganda.

   En este sentido, ha destacado que, desde que abrieron los primeros comedores sociales, “van incluso hasta familias con sus hijos” y ha señalado que “no son el típico indigente sino personas a las que la crisis les ha quitado lo más necesario”.

   Por eso, ha insistido en la necesidad de buscar el apoyo de la sociedad, particulares y empresarios, que puedan hacer donaciones de alimentos, juguetes o ropa. “Hace falta de todo”, ha indicado Palacios, que ha explicado también que los nuevos comedores pretenden ser un espacio que permita a estas personas “comer con dignidad” y en el que “puedan estar disfrutando, tengan un buen trato y sean recibidos con cordialidad y con amor”.