El Ciudadano, 7.03.1999

«Si alguno no rezaba lo metían en un salón hasta el otro día, denunció un ex interno de Remar. El hombre padece un grave estado de desnutrición»

Máximo Fernández denunció ayer que en el instituto Remar de Piñero «si alguno no rezaba lo metían en un salón y lo dejaban ahí con unos libros para que estudie hasta el otro día» y agregó que «lo peor era con los que se iban y no volvían hasta el otro día porque los dejaban encerrados más de un mes».

El hombre, de alrededor de 50 años, relató a El ciudadano los padecimientos que sufrió junto a sus compañeros en la supuesta institución de rehabilitación, luego de superar su parquedad y sus dificultades para comunicarse.

Fernández, que padeció las condiciones de abandono y precariedad del albergue dialogó con este diario luego de declarar ante la fiscal Alba Olmos. «No quiero volver más ahí, fue la frase que repitió en una sala del Hospital Provincial donde se encuentra internado desde que se clausuró la institución.

El hombre será trasladado a un geriátrico » porque su estado de marasmo – el grado más alto de desnutrición- está expuesto a contraer cualquier tipo de enfermedad hospitalaria» anticipó ayer el jefe del Servicio de Clínica Médica de ese efector, Oscar Salva.

Otro de los castigos que denunció consistía en realizar trabajos con picos y palas en un terreno lindero a los dormitorios y según explicó, los internados «dormían sobre las cuchetas porque las camas no tenían colchón»

En diálogo con el ciudadano Fernández dijo que antes de vivir en ese centro de rehabilitación trabajaba en una empresa repartidora de gas, aunque no recordaba desde cuándo.

Al ser consultado si tenía amigos en el centro de rehabilitación, Fernández dijo: «»A los pocos que tenía se los llevaron porque estaban volviéndose locos de tanto estar encerrados».

De acuerdo al parte que suministró Salva, «no se observaron signos de maltrato físico».

La fiscal Alba Olmos investiga si existió reducción a la servidumbre

La Fiscal Alba Olmos visitó ayer a primera hora a Máximo Fernández en el Hospital Provincial para indagarlo sobre un presunto nuevo delito: reducción a la servidumbre, denunciado por el abogado Héctor Navarro en el marco de la investigación sobre la institución Recuperación de Marginales (Remar).

La funcionaria espera, entre otros elementos de prueba, el informe de un psiquiatra, que la acompañó ayer al efector provincial, para definir si se produjo un delito mientras el anciano estuvo en la sede de Remar de Piñero.

Según anticiparon fuentes judiciales, el informe médico da cuenta que Fernández padece «trastornos mentales».

La investigación que inició la Justicia penal tras la muerte de un interno en el predio de Piñero intenta determinar si existió abandono de persona. En ese sentido, Olmos explicó que es competencia del fuero de Faltas dirimir si Remar es una secta.