La Nación (Paraguay), Jorge Pereira, 7.05.2012

La organización Remar Paraguay (Rehabilitación de Marginados) está operando nuevamente pero de una manera muy llamativa luego de aquel escándalo sexual del 2006 por el que se le canceló su licencia. Ahora está utilizando a niños para recaudar fondos para mantener la institución, pero se les niega asistencia cuando necesitan, con el argumento de que no tiene dinero porque no tiene apoyo gubernamental.

Actualmente, niños, jóvenes y mujeres están activando bajo la fachada de “voluntarios impulsados por su fe, ya que son cristianos”. Pero este grupo tiene reglas claras que cumplir; debe recaudar dinero trabajando ya sea en los micros entregando estampitas, en una granja que tienen en Itauguá criando animales o cultivando una huerta.

Este diario pudo constatar que Remar tiene un gran tinglado en su sede central ubicada sobre la avenida Fernando de la Mora. Adentro estarían trabajando 15 jóvenes en artesanía en estado de semiesclavitud, cuyos productos son exportados a Europa, especialmente España. Igualmente, donaciones que reciben son ofertadas y vendidas en el mismo local, sin que se sepa dónde va a parar el dinero de las ventas.

Los niños, generalmente menores de 10 años y adolescentes, muchos de ellos con problema de drogadicción, abordan diferentes ómnibus de pasajeros ofertando unas estampitas, mencionando las necesidades que tienen para llevar adelante los diferentes eventos que tiene Remar y solicitando un aporte “voluntario” a los pasajeros.

Habla el director

Pedro Pastora Martín, ciudadano español, director de Remar (Rehabilitación de Marginados), dijo que desde hace 5 años que no están recibiendo a menores por no tener apoyo legal del Estado. “Estamos sin plata”, dijo. Con esta afirmación el director confirma la denuncia, de que está utilizando a niños para recaudar dinero, pero no los asiste.

Pastora reconoce que los menores son los que suben a micros para recaudar, pero se defiende argumentando que “venden” las estampas por fe. “Ellos son voluntarios” sostiene, para añadir que lo que se recauda en todas las actividades, incluyendo donaciones, son para pagar mensualmente casi 10 millones de guaraníes en alquiler del local, luz, agua y otros gastos.

Por otra parte, Pedro Pastora comentó que había hablado y propuesto proyectos como para trabajar con los menores con la ministra de la Niñez y con varios otros ministerios y nunca recibió apoyo.

“Lo único que nos resta es trabajar para mantener de pie nuestra institución, desde que tuvo aquel problema en el 2006. Aquello fue un hecho donde el responsable fue una persona y no la institución, entonces hemos resuelto no trabajar con menores”, postura que contradice a los hechos mencionados, ya que ahora varios chicos son obligados a recaudar.