Diari ARA (España), Selena Soro, 16.01.2017

Los psicólogos instan a denunciar falsos terapeutas que ofrecen terapias para dejar de ser gay , como el caso destapado por este diario, el de la ‘coach’ Elena Lorenzo que, a cambio de 70 euros y un contrato de confidencialidad, se ofrecía a iniciar por Skype una de esas polémicas terapias de conversión . Los profesionales de la psicología afirmativa LGTB del Estado recuerdan que las personas que ofrecen estos tratamientos incurren en «faltas contra la buena praxis de la psicología» y deberían «ser sancionados» . Aseguran que los profesionales que se ofrecen a hacer una terapia sin ser terapeutas, como el caso de la coach Elena Lorenzo, incurren en «un intrusismo que debería ser denunciado y sancionado».

De hecho, el grupo de trabajo de diversidad sexual y de género del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid se reúne hoy para presentar una demanda de intrusismo profesional para que el colegio la tramite. Juan Manuel Peris, coordinador de este grupo, lamenta que sólo se puede denunciar a Lorenzo por intrusismo -ya que se ofrece a hacer una terapia cuando no es terapeuta ni está col·legiada- pero no por las prácticas que realiza. En este sentido, «al no estar colegiada, no se puede hacer nada», explica Peris. El Consejo General de la Psicología de España también prepara un comunicado al respecto.

Terapias «inútiles» pero no «inocuas»

Los psicólogos insisten en que los intentos para cambiar la orientación sexoafectiva de las personas se han demostrado «inútiles» y advierten que no son «inocuos». «Las personas sometidas a estos procesos no sólo no pueden dejar de ser homosexuales, sino que sufren graves secuelas raíz de intentar cambiar su orientación sexoafectiva natural», recuerda Gabriel J. Martín , representante del Consejo General de la Psicología de España para la red internacional de expertos en Psicología Afirmativa LGTB. Según Martín, que también es coordinador del grupo de trabajo de psicología afirmativa LGTB del Colegio de Psicólogos de Cataluña, las personas que se someten a estas mal llamadas terapias «nunca lo hacen por voluntad propia» , sino que lo hacen «presionados por sus entornos altamente homófobos «.

La falsa terapeuta destapada por este diario se ofreció  en una conversación publicada el domingo en el ARA a trabajar en las «heridas de infancia» que podían haber derivado en un caso de homosexualidad , además de facilitar una transición hacia la heterosexualidad, «el estado en que todos nacemos». Martín, sin embargo, recuerda que todos los profesionales de la psicología son «conscientes» de que «la homosexualidad es una muestra natural de la diversidad sexoafectiva del ser humano». Y por lo tanto, añade, «no hay ninguna razón» por la que «nadie debería cambiar de homo heterosexual», concluye.