«El sexo entre obispos era habitual en El Palmar de Troya durante el tiempo que estuve allí»

By |2018-06-20T08:41:40+00:0016 junio, 2018|El Palmar de Troya|

ABC (España), Javier Macías, 16.06.2018

El Padre Guido perteneció a la orden carmelita durante 30 años. Durante 16 años vivió entre los muros que circundan la basílica de El Palmar de Troya cuando fue ordenado obispo. Fue testigo directo de los tejemanejes y actuaciones del Papa Clemente y su testaferro, Manuel Alonso Corral, que a su muerte fue proclamado pontífice bajo el nombre de Pedro II. Conoció también a Ginés Jesús Hernández (Gregorio XVIII), mucho antes de llegar a ser designado como sucesor de Alonso. Este exobispo dejó la orden en el año 2000 y desde entonces se ha dedicado a ayudar a los fieles que han ido abandonando la secta. Junto con otro apóstata, ha creado una página en Facebook donde informa de los sucesos que ocurren en el interior de la finca La Alcaparrosa. Son historias de conspiraciones, secretos ocultados durante años, sexo, movimientos de dinero…

¿Por qué entró allí?

Mi familia era palmariana desde que yo tenía 12 años. A los 21 ingresé en la comunidad y en el año 2000 me marché. Vi que Clemente se estaba volviendo cada día más loco. Estaba mintiendo sobre las apariciones, que es la base de todo lo del Palmar. Si eso era un invento, todo lo demás también era mentira. Me fui porque ya no aguantaba más. Fue un engaño tramado en la década de los 60 y 70. No había internet y mis padres no hablaban ni una palabra de castellano. Ellos creían todo lo que decía Clemente. Como el resto de fieles, se quedaban por su ignorancia.

Usted llegó a ser obispo en El Palmar. ¿Cómo se financia la orden?

A través de los donativos de los fieles y seguidores. Si lees cualquier documento, siempre se pide dinero. Tenían fieles muy ricos. Alguno que otro llegaba a donar 250.000 euros al mes. Últimamente tenían una regla: donar el 10% del sueldo. Aquello fue en el tiempo de Ginés como papa. Pero no es sólo eso. Quienes están dentro no pueden salir, no pueden ir a fiestas, sólo pueden relacionarse entre ellos. Todo el dinero se queda dentro. Puede que haya cambiado pero en mis tiempos sólo se viajaba por una razón: traer dinero. Viajan en coche y pasan por las fronteras sin problemas. Además, van con sotana y se meten el dinero por todos lados. Un chico me contó que vino de Alemania con 300.000 euros atados a su cuerpo. No puedo probarlo, pero la gente habla…

¿Es El Palmar de Troya un lavadero de dinero?

Yo sé que en el tiempo de Clemente y Manolo (Pedro II) era así. Ellos eran muy conocidos en Sevilla y tenían numerosas cuentas bancarias. Movían el dinero entre los bancos. Algunos no eran palmarianos, sólo amigos. Gente con buenos coches… Yo era muy joven y no entendía nada de eso. Fui allí por la religiosidad. Pensaba que la Virgen se había aparecido.

¿Cómo se eligen los papas?

Clemente antes de morir acabó con el cónclave de cardenales. Ya no se elige un papa: se elige a dedo por el actual. Nombró a Manolo antes de fallecer y éste hizo lo propio con Ginés. No hay nada democrático.

¿Cómo es Ginés, el expapa?

A mí me parecía que era un medio loco y que no era una persona estable. Se ve lo que ha hecho ahora… ¿Quién hace cosas así? Tenía problemas con el poder y el dinero y se volvió tirano. Predicó todo lo contrario de lo que hizo. Él no tenía ningún problema de echar a personas fuera de la iglesia si no cumplían sus normas. Estuvo cinco años imponiendo reglas, llegó a prohibir el alcohol cuando él mismo lo tomaba. En el pueblo de El Palmar lo saben…

Los palmarianos que no lo conocían de cerca le tenían estima. Al conocerle… la cosa cambiaba. Se compró para él once caballos pura raza. Tenía dos pianos, ordenadores, móviles… Se gastaba el dinero de la orden. Sabía más que nadie de la homosexualidad que se practicaba dentro, de los movimientos de dinero…

¿A qué se refiere con la homosexualidad?

Manolo (Manuel Alonso Corral) era homosexual practicante. El número 3 de la orden también lo era. No había apenas mujeres y allí había muchas relaciones entre hombres. Hablo de relaciones de amor, no sólo sexo. Así era al menos hasta el año 2000. El sexo era habitual en El Palmar durante los años que estuve allí. Me acuerdo una vez que vi a Clemente en su cama con un hombre, otro sacerdote, con el que pasó 16 horas… Todo el mundo lo sabía.

¿Pasó algo violento entre los muros alguna vez?

Yo simplemente vi homosexualidad. No critico a quienes la practican, pero si estás predicando lo contrario… De otras cosas sé algún caso: el padre Tobías murió hace poco y de él se decía que sufrió abusos sexuales y se marchó de allí, para luego volver. Ginés mencionó en televisión que conocía más casos.

¿Qué cree que motivó a Ginés a volver al Palmar el pasado domingo?

Puedo dar una opinión pero no sé la realidad. Entre los expalmarianos con los que hablo dicen que hay alguien dentro que le ayudó a entrar. Él no es capaz de subir ese muro. Ginés dejó allí cosas cuando se fue, y vive una vida de mucho lujo. El dinero que tiene: la casa, los viajes, los caballos, coches… se lo ha fundido todo. Fue a sacar más, a saber…

¿Hay dinero en efectivo en la finca?

Yo puedo decirte que siempre hay dinero en efectivo. Además, están las joyas de las imágenes. Allí hay 16 pasos y el exorno es de alta categoría. Coger dos joyas de esas… Lo que me extraña es que entraran encapuchados.

¿Cuál es el estado de la orden ahora mismo?

Está agonizando. Ellos no quieren que hablemos de la orden. El actual papa, Pedro III, estaba en Irlanda cuando sucedió esto el domingo y Ginés lo sabía. Alguien de dentro le avisó. El sacerdote Silvestre, un paraguayo que es fiel a la iglesia, fue quien lo vio. Hay gente dentro que no es fiel a nadie. Allí ahora mismo quedan 38 curas, y el mismo número de monjas. Los fieles están repartidos por todo el mundo y no llegan a mil. Hay en Sudamérica, Estados Unidos pero han perdido todos los que tenían en Canadá. Hay dos o tres en Perú, alguno en Paraguay. El dinero está en Irlanda, en Austria o Liechtenstein.

¿Cuál es el número de afectados que ha abandonado la orden?

Todos los que salen están afectados. Mi opinión es que si abren las puertas y permiten hacer exámenes psicológicos, el 80% tiene problemas mentales. Están viviendo un tormento. Ellos creen que es la voluntad de Dios. Los monjes tienen que estar todos locos, es una vida horrible. Ahora no hay tantas normas como cuando estaba Ginés, pero no tienen vida social, todo es rezar, hasta dos horas al día. Los niños no pueden tener internet, se visten de manera extrema… Imagínate el calor que hace aquí en verano y caminar todo tapado… Afecta mucho desde pequeño. Si la Policía entra allí van a decir que no pasa nada. Son prisioneros sin darse cuenta.

¿Por qué cree que la Policía no ha tomado medidas?

Me extraña mucho, pero espero que lo hagan ahora con lo que ha ocurrido. En los tiempos de Ginés creía que era capaz de armar a todos y atacar a alguien. Tienen conciencia de que son los salvadores y que los demás somos pecadores. Es parecido a los países islámicos…