Diario de Pontevedra (España), 7.12.2016

La esposa y el hijo de Miguel Rosendo, el líder de una supuesta secta religiosa acusado de abusos sexuales y vejaciones a sus adeptos, han concluido este miércoles una ronda de declaraciones en el juzgado de instrucción 1 de Tui, aunque la abogada de la acusación ha solicitado que sean interrogados más testigos en vista de los testimonios y de la documental aportada. Carmen S. y Cristian R., respectivamente la esposa e hijo de Rosendo, que se encuentran bajo investigación judicial por supuestos delitos contra la hacienda pública, han prestado declaración por videoconferencia desde la localidad madrileña de Collado Villalba.

El pasado viernes también prestó declaración ante el Juzgado la hermana de Cristian, Verónica, así como el propio Rosendo desde la prisión donde está recluido. Esposa e hijo han sido cuestionados por las donaciones que supuestamente recibió la familia, parte de ellas de uno de los investigados en la causa, Ignacio O., informaron a Efe fuentes judiciales.

Aún está pendiente de entregar a las partes un nuevo informe pericial económico sobre las cuentas bancarias y el patrimonio de Rosendo y su familia. El pasado lunes, el juzgado de Tui acordó ampliar el periodo de prisión provisional para Rosendo, a punto de cumplirse dos años desde su ingreso en la cárcel en diciembre de 2014 por un presunto delito de abuso sexual y otros cargos.

La jueza instructora tomó esta decisión al considerar que persiste el riesgo de fuga, por las penas que se podrían solicitar y porque podría ejercer influencia sobre los testigos. Rosendo, considerado como fundador de la Orden y Mandato de San Miguel Arcángel, reconocida por la Diócesis católica de Tui-Vigo en julio de 2009 como asociación pública de fieles con derecho diocesano, está acusado, además, de asociación ilícita, estafa y blanqueo de capitales.

Entre los investigados figura también Marta Paz, una mujer que, pese a no haber sido ordenada como monja, actuaba como tal bajo el amparo de la Iglesia y a que, como medida cautelar, está obligada a comparecer semanalmente ante los juzgados.

Asimismo, figuran en la lista de personas investigadas en este asunto judicial varios exmiembros de la orden de los ‘miguelianos’, algunos de los cuales denunciaron públicamente abusos sexuales, físicos y psicológicos y la calificaron de «secta destructiva».

Algunos de ellos describieron incluso a Rosendo como una suerte de visionario con grandes dotes de seducción, hasta el punto de que durante años habría tenido «engañados» tanto a sus correligionarios, que llegó a aglutinar hasta 400 adeptos, como a la Iglesia católica.

La Diócesis católica de Tui tuvo conocimiento sobre supuestas «irregularidades» en el seno de la secta en diciembre de 2012 y, para comprobar su veracidad, nombró a un visitador canónico. En su informe se basó la decisión de la Iglesia católica de apartar cautelarmente a Rosendo por cuestiones de «conducta moral», y no fue hasta que el escándalo de la secta de los miguelianos que retiró su apoyo a esta organización y a su derivada, llamada Serviam, establecida en Madrid.