Galiciae (España), 26.04.2016

El sacerdote que advirtió al Obispado de Tui-Vigo de las supuestas irregularidades que se estaban cometiendo en el seno de la Orden y Mandato San Miguel Arcángel, en Oia, ha ratificado este martes en el juzgado el testimonio de las supuestas víctimas de abusos por parte del líder de la presunta secta, Feliciano Miguel Rosendo da Silva. El capellán Isaac de la Vega corroboró así la versión dada por los familiares, aunque el letrado de la defensa ha asegurado que su versión es “poco verosímil”.

Tras comparecer en la causa que investiga delitos de asociación ilícita, contra la Hacienda Pública y abuso sexual –éste último solo con respecto al líder de la organización–, el cura ha trasladado a los periodistas que “las cosas se van a ver dentro del juzgado”, si bien ha confiado en que todo “se pueda resolver pronto”. “Ojalá, ganas tengo”, respondió el clérigo escuetamente.
Antes de entrar en los juzgados, la abogada que representa a familiares vinculados a los miguelianos, Ana Reguera, ha destacado la importancia que tiene la declaración como testigo del sacerdote, que en el momento de los hechos cumplía tareas “propias de la Iglesia” como dar misa, confesar y dar charlas, porque “tiene conocimiento de muchos hechos a través de diferentes testigos y perjudicadas”. Así, De la Vega estuvo en contacto con la orden durante 6 u 8 años, donde ejercía como “asesor espiritual”. En todo caso, “tenía cero control” sobre la organización y, aunque destapó los hechos ante el Obispado, “él no denunció”, sino que lo hicieron las familias.
Por su parte, el abogado de la defensa, Emilio Cortés, ha mantenido que la declaración del capellán, que ratifica la que hizo en sede judicial y policial antes del levantamiento del secreto de sumario, le parece “poco verosímil”, lo que ha argumentado en “la lógica humana” y porque “nadie se diera cuanta absolutamente de nada” a pesar de que supuestamente fue “una situación tan prolongada”. Así las cosas, ha reiterado que “lo único que existe contra Miguel Rosendo en la causa son testimonios y, por tanto, hasta cierto punto subjetivos”, mientras que “todo lo que se ha actuado de forma objetiva –como informes de la Policía Judicial– no aportan ningún indicio de culpabilidad”.

TESTIGO 

El letrado se ha cuestionado cómo es posible que De la Vega diga que tuvo conocimiento de estos supuestos episodios de abusos en 2012 y que los comunicó al obispo, y “declare paladinamente, sin ningún rubor, que este le dijo que guarde silencio y hasta mayo del año siguiente no se inicia la investigación”. Al respecto, ha apuntado que esta información es “relevante” para el caso, pero también “para la eventual investigación de la posible comisión de un delito de omisión del deber de perseguir delitos”. “El obispo, que ya vendrá por aquí, nos explicará qué es esto”, ha afirmado, antes de avanzar que, “si no está citado” en el marco de la causa judicial, la defensa lo llamará.  De esta manera, al ser cuestionado sobre si denunciará al cura por falso testimonio ante esa presunta “poca verosimilitud”, ha remarcado que los letrados que llevan conjuntamente la defensa lo valorarán y tomarán la decisión que tengan que tomar cuando conozcan “con claridad lo que está sucediendo”.

Al ser cuestionado sobre estas acusaciones, el capellán ha comentado a la salida de los juzgados, sin detenerse a hablar con los medios: “Menos mal que no tiene que juzgar él”. Además, la abogada de la acusación ha remarcado que si el letrado considera que el testigo no ha dicho la verdad interponga una denuncia.

PRUEBAS

En cuanto a las pruebas sobre las que se sustenta la causa, el abogado de la defensa ha remarcado que “si la acusación quiere dibujar aquello como la casa de los horrores, tendrá que dar datos de que existen los horrores, sino los horrores son meramente inferidos o traen causa de alguna otra razón que puede ser más espuria”. Según ha dicho, “las testificales se las lleva el viento, y si las cosas se comparecen con un guión preestablecido, eso tiene que ir acompañado de algún dato objetivo”. Ante ello, ha recalcado que lo que hay son los “informes de virginidad de estas mujeres, el informe de la Guardia Civil que no encuentra rastros o indicios de que Rosendo tenga capacidad para liderar ninguna secta,una prenda que da una de las presuntas víctimas en la que no hay restos de ADN” y la revisión de la Policía Judicial a la casa de Mougás en la que “no encontraron ningún resto de ADN compatible con Miguel Rosendo”.

En cuanto a los informes de virginidad, el abogado los ha considerado “contundentes” para negar la versión de la acusación. Sin embargo, la letrada Reguera ha adelantado que los va a rebatir, aunque no especificó si lo hará presentando otras pruebas o testimonios.

Sobre Miguel Rosendo, en prisión provisional desde diciembre de 2014, su abogado, que ha recordado que en prisión tiene las comunicaciones “restringidas y muy limitadas”, ha censurado que esté “siendo sometido a un juicio público” y haya habido “un adelantamiento precipitado de su declaración de culpabilidad”. “La presunción de inocencia nuevamente en España no ha tenido los efectos que en un estado democrático y constitucional se espera, y por tanto no vamos a cejar en el empeño de intentar demostrar su inocencia, por muy difícil que sea”.

Las declaraciones se reanudarán la próxima semana con el paso por los juzgados tanto de perjudicados como de testigos.