El Atlántico (España), 12.01.2015

El secreto de sumario sobre la llamada “Operación  Edén” en la que se investiga a la Orden y Mandato San Miguel como presunta secta ha sido prorrogado durante un mes más, confirmaron fuentes judiciales.

El juzgado número 1 de Tui, encargado de la instrucción, mantiene la imputación de cuatro personas, entre ellas el supuesto líder Miguel Rosendo, éste por los presuntos delitos  de asociación ilícita y abusos sexuales entre otros. Además, están imputados su mano derecha, la “hermana Marta”, en libertad con la obligación de presentarse ante el juzgado semanalmente, y otros dos ex miembros, testigos protegidos que habrían pertenecido al grupo pero cuyo testimonio sería clave para mantener la acusación contra el fundador Miguel Rosendo.

Familiares y ex miembros de la Orden y Mandato de San Miguel se personaron como acusación particular  en la causa, si bien, todavía no han tenido acceso a las diligencias, debido a la prórroga del secreto sumarial. Ellos, que desde que nombraron a una letrada manifestaron su deseo de regresar a un segundo plano, consideran a Miguel Rosendo el máximo responsable de los hechos denunciados en el seno de la asociación y confían en que finalmente el resto de imputados acaben siendo considerados únicamente testigos.
Rosendo ingresó a finales de año en la cárcel de A Lama, de donde pidió su traslado. El hecho de que el capellán de este centro penitenciario hubiera denunciado las presuntas irregularidades detectadas en la asociación podría haber sido una de las claves para que el fundador pidiera el traslado que alegó motivos de seguridad.

Su solicitud fue aceptada, siendo enviado poco después a la cárcel de Teixeiro, en A Coruña, donde permanece recluido en prisión provisional.

Tras los registros realizados en su vivienda en Madrid y en la llamada casa madre de Oia, la Guardia Civil regresó antes de las vacaciones a ese lugar para finalizar  su intervención, requisando dos cajas fuertes,  en presencia de Rosendo.

Las seguidores que desalojaron la vivienda de El Escorial no han regresado con sus familias.