EL Mundo, 14.12.1999

Los padres de la joven madrileña Agustina Belén Montoya, de 23 años, acusaron ayer al Opus Dei de utilizar a su hija como sirvienta de miembros solteros de esa organización religiosa para los que «trabaja como una esclava», según declaró su padre, Francisco Montoya, a la agencia Efe. También precisó que su hija fue captada por la «Obra» en el colegio «Fuenllana» de Madrid, donde ingresó para hacer unos cursos en la especialidad de Jardín de Infancia. A partir de entonces, la joven se fue distanciando poco a poco de sus amistades y su familia. Según su padre, a los 14 años Agustina firmó unos papeles que la acreditaban como miembro del Opus. Según la información que han facilitado los familiares, su hija fue sucesivamente trasladada a varios centros del Opus Dei para favorecer el distanciamiento de sus padres. Estos han señalado que si no han denunciado antes el caso ha sido para evitar represalias contra su hija. La semana pasada, los padres de otra «auxiliar numeraria» del Opus, llamada Gemma, denunciaron en Barcelona que su hija había sido «secuestrada» por miembros de la «Obra», que actuaban como «una auténtica secta».