EL PAÍS – Alicante – 07/11/2004

Agentes de la Guardia Civil detuvieron ayer a 11 supuestos integrantes de un grupo de índole religiosa denominado Congregación L’Olivera, «cuya estructura y funcionamiento se asemejan a los de una secta». A los detenidos se les imputan posibles delitos de asociacionismo ilícito y recaudación ilegal. Los arrestados, seis hombres y cinco mujeres, entre los que se encuentra el «líder espiritual», residían en La Nucia, Benimantell y Callosa d’En Sarrià, municipio este último donde vivía el supuesto cabecilla.

La operación se inició a raíz de varias denuncias de antiguos adeptos, al considerar que estaban siendo objeto de una estafa, pues «debían aportar alrededor del 10% de sus salarios al líder del grupo religioso». La Guardia Civil mantiene abierta la investigación sobre el grupo en diversas localidades de la provincia de Alicante y ha extendido sus pesquisas al municipio de Ondara. El local de reunión de este grupo estaba situado entre La Nucía y Benimantell. El presunto responsable de esta «posible secta», informaron fuentes de la investigación, es un hombre de mediana edad, natural de Zaragoza, cuyos criterios religiosos le habían llevado a abandonar hace tiempo una congregación evangelista en Dénia. Había logrado captar a 62 adeptos, de los que 18 eran menores de edad.