BBC (Estados Unidos), Eleanor Lawrie, 26.09.2019

El líder de la secta Nxivm fue condenado en Nueva York por varios delitos que incluían asociación delictiva y trá co sexual.

Durante 20 años, Keith Raniere encabezó esta organización que se presentaba como un grupo de “autoayuda” y que a rmaba tener miles de seguidores.

Pero durante su juicio, exmiembros de esa secta revelaron detalles sobre cómo funcionaba realmente.

Estas personas dijeron que habían sido obligadas a romper con relaciones anteriores y describieron cómo habían sufrido abuso físico y sexual. Algunas fueron forzadas a abortar.

Era un sistema de “amo y esclavas” en el que a las mujeres se les exigía entregar una “garantía”

-con frecuencia fotografías humillantes- como muestra de su compromiso.

Los testimonios conmocionaron a muchas personas y acapararon los titulares de la prensa alrededor del mundo. Pero, en realidad, Nxivm deja al descubierto muchas claves acerca de cómo funcionan las sectas.

Las sectas están estructuradas como las capas de una cebolla, con los elementos más aceptables colocados más cerca del exterior, seguidos de capas de cada vez más secretismo y abuso a medida que los miembros se encuentren más próximos al centro.

En el caso de Nxivm, las capas externas mostraban programas de autoayuda aparentemente inofensivos que eran usados para reclutar a los amigos, familiares y colegas de los miembros.

Pero en su núcleo, Raniere ejercía niveles extremos de control, que supuestamente terminaban en abuso sexual, violencia y en la imposición de sus iniciales con un cauterizador en la zona pélvica de las mujeres.

Llevar a los líderes ante la justicia

Las autoridades fueron alertadas sobre las actividades de Nxivm desde -al menos- el año 2003, según Forbes. Pero el diario The New York Times informó que los primeros intentos de hacer seguimiento a las denuncias fueron rechazados por funcionarios, que alegaban que las mujeres estaban participando de forma consentida o que había tecnicismos legales que impedían actuar.

Esto ilustra un problema central al intentar enjuiciar a los líderes de las sectas: con frecuencia sus miembros dicen que actúan bajo su propia y libre voluntad.

Incluso si miembros antiguos o actuales quieren formular acusaciones, muchos se sienten muy atemorizados debido a las posibles repercusiones o al estigma vinculado al hecho de haber participado en la organización.

En muchos países, la carencia de leyes fuertes en contra de la manipulación psicológica o de una de nición concreta de lo que es una secta implica que puede ser difícil llevar estos casos a los tribunales.

En Francia, la ley About-Picard prohíbe a individuos o grupos participar en actividades designadas para crear sometimiento físico o psicológico. Leyes similares han sido aprobadas en Luxemburgo y Bélgica, pero estos países son la excepción.

En 2015, Reino Unido presentó una nueva ley sobre control coercitivo, que criminalizaba el abuso sobre una persona por parte de otra persona. Esto aplica incluso en la ausencia de violencia física o si la víctima se niega a testi car.

En la actualidad, esta ley solamente se aplica para relaciones íntimas o familiares. Pero muchos sobrevivientes dicen que los comportamientos coercitivos como el aislamiento, el control de las relaciones, la supervisión y la humillación también ocurren en las sectas.

La misma estructura, formas diferentes

El caso Nxivm se ha vuelto famoso debido al alto per l de sus miembros, entre los que están la actriz Allison Mack y la heredera Clare Bronfman.

Si bien las sectas tienden a operar de maneras similares y existen en todos los niveles de la sociedad, pueden adoptar una gran variedad de formas.

Algunas son religiosas, políticas o de “autoayuda”, pero también pueden ser descritas como de artes marciales, yoga, negocios o grupos de terapia.

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Se puede decir que muchos grupos terroristas y extremistas usan procesos similares de aislamiento para reclutar y adoctrinar a sus miembros.

Algunos seguidores no son reclutados, sino que han nacido y educados dentro del grupo.

Muchos antiguos miembros están hablando ahora sobre sus experiencias de abuso en grupos como los Hijos de Dios, la Iglesia Fundamentalista de los Santos de los Últimos Días, las Doce Tribus, entre otros.

Lentamente se están produciendo condenas por abuso infantil.

Características de las sectas

Están encabezadas por un líder carismático autoritario, o por un grupo de líderes, que busca niveles extremos de control sobre los seguidores.
Usan una estructura jerárquica piramidal con capas de secretismo que rodean al líder. Los seguidores están aislados social, psicológica y a veces hasta físicamente.

El comportamiento del líder está justi cado por un sistema de creencias totalitario que presume de tener todas las respuestas.
En su interior ocurre un proceso de lavado de cerebro. La inmersión total en el grupo no deja tiempo o espacio para relaciones o actividades propias o independientes por parte de los miembros.

El grupo alterna entre un enfoque aparentemente amoroso o atento con crecientes niveles de estrés o de temor. Esto podría aplicarse a través de la privación de alimento o de sueño, de predicciones apocalípticas o amenazas de violencia o salud sexual.
Este proceso de control coercitivo crea seguidores que están sometidos por o para el líder sin importancia de sus propias necesidades.

Encender las alarmas

Una respuesta típica a la cobertura del juicio de Nxivm puede ser decir: “Eso nunca me ocurriría a mí”.

Pero el reclutamiento no empieza con uno siendo abusado o marcado con un cauterizador.

Comienza con una oferta de algo en lo que la persona podría estar interesada: bene cios físicos, psicológicos, nancieros o espirituales que alguien a quien consideran un amigo o colega les recomienda.

En muchos casos, parece que ciertas situaciones hacen a la gente más vulnerable a unirse a una secta, más que un rasgo o una característica particular de la personalidad.

Las víctimas pueden haber pasado por un trastorno reciente, como la ruptura de una relación o la mudanza a una nueva área. Esto puede hacerlos más abiertos al inicio de nuevas amistades o una nueva actividad que podría estar relacionada con una secta.

Es solamente después de que el proceso de aislamiento e inmersión lleva a la persona a perder el sentido de si misma que se vuelve extremadamente difícil para ellos darse cuenta de lo que realmente está ocurriendo.

Una mayor conciencia sobre cómo funciona el control coercitivo les daría a las personas las herramientas para reconocer, y por tanto evitar, este tipo de manipulación.

Una forma de hacer esto podría ser a través de la educación en las escuelas y en las universidades para ayudar a las personas a protegerse de estos grupos nocivos.

También se podría reforzar las leyes para darles a las autoridades más margen para actuar.

Son pasos como estos los que podrían ayudar a la sociedad a tomar medidas en contra de los líderes que encabezan estos grupos abusivos y de control psicológico.

Este análisis fue encargado por la BBC a una experta que trabaja fuera de la organización.

Alexandra Stein es investigadora honoraria de la London South Bank University. Ella pasó una década como miembro de una secta política y se especializa en la psicología social de las sectas y el totalitarismo.