VOA Noticias (México), 12.07.2019

En el juicio contra líder de la secta sexual NXIVM, Keith Raniere, el miércoles, la defensa contrainterrogó a un experto en lavado de dinero, testigo de la fiscalía, tratando de sembrar la duda en el jurado acerca de quién estaría aprobando pagos para suplir los gastos de Keith Ranieri, el líder de NXIVM.

Richard Guercy, el agente especial retirado del IRS, que ya declaró el martes, explicó algunas transacciones bancarias a todas luces irregulares.

Guercy dijo que estudió evidencia relacionada con una tarjeta de crédito que pertenecía a Pam Cafritz, una persona que había fallecido el 7 de noviembre de 2016, según el acta de defunción presentada en la corte; pero cuya su actividad financiera siguió activa por varios meses.

Según Guercy, había muchos pagos aprobados por ella, por montos significativos, de hasta más de 300 mil dólares.

Las pruebas de la fiscalía muestran entre esos pagos, los que se hicieron a través de la tarjeta de crédito de Cafritz, a “Keith Donado”, un supuesto quiropráctico, y a un establecimiento llamado “Donado Pizza”.​

Documentos presentados en el juicio, el 21 de junio de 2018, revelaron que la mexicana Rosa Laura Junco de la Vega, hija del propietario y fundador del diario La Reforma de México, quien hasta ese momento tenía potestad sobre el testamento de Cafritz, presentó una solicitud de renuncia como apoderada.

La fiscalía, tras aportar testimonios que respaldan pruebas sobre algunos delitos relacionados con actividades sexuales, ahora se concentra en delitos relacionados con robo de identidad y lavado de dinero.

Los fiscales también trajeron al estrado a Rick Ross, un deprogramador, especialista en cultos, quien habló sobre detalles de NXIVM que promueve algunos pensamientos específicos y sobre la demanda que enfrentó por parte de una publicación en 2002, por artículos relacionados con documentos confidenciales de la organización que hablaban de la normatividad y ritos en grupos intensivos de cinco días.

¿Cómo salir de la secta?

El martes, declaró Jaye, una estadounidense que estuvo involucrada con una secta sexual llamada “The Vow” o “DOS”, que hacía parte de NXIVM.​Ella pretendía salir de la secta y para ello recolectó diferentes pruebas que le sirvieran en caso de ser chantajeada o amenazada para no abandonarla.

Comenzó a grabar archivos cuando le dieron acceso a colaterales, pruebas que se pedía a los miembros del grupo como garantía de que no iban a revelar ningún secreto de esta organización. Esas pruebas eran imágenes íntimas, cartas de confesiones, bienes y otros.

Jaye guardó impresiones de pantallas de estas pruebas que estaban en una carpeta compartida en Dropbox.

Unas de las imágenes que muestra a una de las mujeres, desnuda, tomándose una foto de abajo hacia arriba, con la cara en segundo plano, fue revelada a los jurados.

Su testimonio aportó detalles importantes, pues no solo reveló los retos que tuvo que enfrentar para lograr su escape, sino las intimidaciones que recibió por parte de la secta en México.

“Si eres especial comenzará un negocio contigo”, cuenta Jaye que le dijeron otras integrantes de “The Vow”, tras expresarle a Raniere que quería montar una empresa para profesores, pero que no pasó de ser un plan.

La testigo reveló que, en octubre de 2017 recibió una carta del abogado mexicano Fernando José Gómez que decía que Alejandro Betancur, el líder de NXIVM en México se estaba sintiendo intimidado con las actividades que ella estaba adelantando. Este fue el primer nombre mexicano que se escuchó en la jornada del martes.

“No lo conozco personalmente, pero está arriba en NXIVM México”, dijo Jaye al dar contexto a la carta recibida, que posteriormente ella entregó a su abogado.

Jaye también narró que por orden de sus maestras, Allison Mack e India, al principio podía consumir 1000 calorías al día, después pasó a 800, luego 600 y alcanzó incluso a llegar a solo 500 calorías diarias.

“Tenía mucha hambre… era muy frustrante”, dijo, agregando que si los suplementos o vitaminas que tomara tenían calorías, eso entraba en el registro de su dieta del día.

Todo parecía normal en un principio, dijo, su sensación de que algo extraño estaba sucediendo comenzó cuando Allison le asignó seducir a Raniere, pese al trauma que ella tenía por haber sido abusada sexualmente por su tío cuando ella tenía 12 años. Dice que en ese momento entendió que la organización tenía un fin sexual, y no de empoderamiento femenino, como le habían dicho antes de entrar, y comenzó a planear su escape.

Más adelante, declaró el abogado Anthony Valencia, quien representó a un demandante de la secta años atrás, y quien también rindió testimonio por unos minutos. Su declaración dio contexto sobre los retos legales que la organización enfrenta desde hace años.