La VAnguardia (España), Enric Ramírez Fornieles, 8.11.2020

Barcelona, 8 nov (EFE).- La epidemia de coronavirus, ya sea por los días de confinamientos o por la incertidumbre y ansiedad que produce, ha disparado el número de personas que han iniciado cursos de meditación y ‘mindfulness’, muchos telemáticos, en busca de salvaguardar su salud mental de esta crisis sanitaria, económica y social.

El Centro de Meditación Kadampa Mahakaruna de Barcelona, una entidad sin ánimo de lucro, ha visto como casi mil hogares, una cifra inusual, se han conectado a sus sesiones prácticas durante la pandemia.

“La meditación se ha popularizado durante los meses de confinamiento”, reconoce Natalia Jurado, de 33 años, instructora de meditación guiada en este centro de meditación de inspiración budista, y que desde hace siete años medita de forma recurrente.

“Casi mil hogares se han conectado durante el confinamiento, personalmente también me ha servido para sobrellevar la situación e incluso familiares y amigos también han dado el paso para empezar a meditar”, ha explicado a Efe la instructora, sorprendida por el éxito de la meditación durante el confinamiento.

Laura Tortosa, de 34 años, es una de las personas que empezaron a meditar justo cuando se decretó el confinamiento domiciliario y ha asistido a la docencia online hasta la actualidad.

“Empecé con dos clases presenciales antes del confinamiento y era un poco escéptica al principio, pero a las pocas semanas noté que dormía mejor, comía bien y controlaba la ansiedad que padecía entonces”, ha confesado a Efe la mujer, satisfecha por haberse iniciado en esta disciplina que interioriza los pensamientos.

Una de las prácticas más popularizadas ha sido el ‘Mindfulness’, una doctrina creada por el biólogo molecular norteamericano Jon Kabat-Zin que se basa en “ser consciente del presente y abandonar pensamientos que no entren en este momento” .

“Mindfulness es una parte de la meditación que concretamente hace referencia a la retentiva mental, cuya función es no olvidar un objeto que ya ha sido comprendido. Al no olvidarlo se mantiene el continuo de la cognición mental y el pensamiento sigue en el presente”, según Jurado.

La profesora explica que la meditación requiere un estudio previo sobre las emociones con una aproximación filosófica sobre el comportamiento humano y diferentes interpretaciones siempre enfocadas a corregir actitudes nocivas para la salud mental de las personas.

Posteriormente entra el acto de meditar, con el análisis anterior se aplica el conocimiento estudiado para corregir actitudes o pensamientos nocivos y así lograr el bienestar emocional.

Según Jurado, las distracciones comunes en mitad de una meditación son: estímulos externos (sonidos, golpes, picores), internos (pensamientos ajenos a meditar), sueño y excitación mental (deseo de realizar otras actividades).

“Meditar es la herramienta para interiorizar todo el conocimiento aprendido y ser capaz durante la vida diaria de escoger los pensamientos que te benefician y corregir aquellos que no”, resume Jurado sobre la mecánica de la meditación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja la meditación para hacer frente a sentimientos que puedan desestabilizar la mente y afirma que su práctica diaria puede resultar positiva para lograr un bienestar emocional en tiempos de crisis.

“La estabilidad mental es uno de los beneficios de la meditación porque no eres dependiente de nadie, también dejas de tener deseos que te hacen infeliz y aceptas la realidad para ser feliz”, afirma Tortosa sobre la práctica de meditación que ha empezado a ejercitar durante la pandemia.

También la OMS matiza que la meditación puede ser útil como complemento a la psicoterapia y tratamiento con antidepresivos para aquellos adultos que sufran de depresión moderada o grave.

“La mente lo arrasa todo, puede originar depresiones y arrastrarte a pensamientos que no paran de castigarte, pero una vez meditas puedes llegar a controlarlo, valoras los problemas de forma diferente y el cambio se nota”, asegura Jurado respecto a los beneficios que le aporta meditar.

El estudio “Mindfulness (atención plena): la meditación en psicología clínica”, publicado en la Gaceta de Psicología del Colegio Oficial de Psicólogos de Andalucía, concluye que la meditación facilita la discriminación de nuestro propio comportamiento.

“La meditación implica observar nuestros eventos privados sin juzgarlos ni juzgarnos a nosotros mismos, aceptándolos tal cual aparecen y desaparecen, abandonando la lucha y el control, la reacción compulsiva y errática manteniendo una actitud serena y atenta”, señala este estudio de psicología clínica.

“Alertness”, otro de los conceptos frecuentes estudiados en meditación, hace referencia a “la vigilancia mental” a la que el individuo se somete para evitar distracciones y perturbaciones que puedan originar estímulos negativos para la mente.

“Durante todo el día estás pendiente de lo que pasa en tu mente para desechar esos pensamientos que roban tu serenidad y escoger los positivos, no se trata de reprimir sino de controlar tu mente”, concluye la instructora Natalia Jurado.