El Siglo (Panamá),  17.01.2020

Uno de sus líderes aseguraba que era profeta y que había recibido mensaje de Dios. Lo que recibió fue el mensaje del diablo y acabó asesinando a siete personas, en su mayoría a niños.

Ayer, las autoridades judiciales culminaron las investigaciones en torno a este hecho violento ocurrido en la comunidad de Alto Terrón en Santa Catalina, comarca Ngäbé Buglé.

Cuando las autoridades llegaron al sitio encontraron una estructura que utilizaban como Iglesia para practicar ritos religiosos y personas que estaban retenidas contra su voluntad y maltratadas. También hallaron a una población atemorizada e histérica por el hecho.

Había una mujer que estaba desnuda, preparada para quitarle la vida si no se arrepentía de sus pecados.

La investigación arrojó que a una familia la llevaron para celebrar el culto, pero los maltrataron y finalmente los masacraron por desobedecer el supuesto llamado de Dios.

La familia estaba compuesta de cinco menores entre 1 a 17 años de edad y la madre que estaba embarazada de aproximadamente cinco a seis meses.

Los miembros de la iglesia asesinaron una niña de 9 años que sufría de epilepsia y a la vecina de las víctimas. En total mataron siete personas y un feto.

Sospechosos son indígenas

Un vocero del MP dijo que todos los autores de la matanza son indígenas e incluso, uno de ellos, es abuelo de los niños y todos eran parte de la misma comunidad que en su mayoría practican el catolicismo.

Testigos narraron que desde hace tres meses se estaba practicando otra doctrina religiosa que, según los propios lugareños, no se estaban dando casos de violencia o maltrato. Fue a partir del sábado 11 de enero cuando comenzaron los actos de violencia.

Uno de los miembros de la secta, quien aseguró ser profeta, dijo que Dios le había dado un mensaje por lo que otro grupo de personas se encargaban de ubicar a las familias a cualquiera hora de la noche, los amarraban y los trasladaban bajo amenaza al templo y realizaban ritos, pues en el lugar se encontró un chivo muerto. También se ubicaron machetes con los que maltrataban a sus víctimas.

Los cuerpos exhumados ayer fueron entregados a sus familiares y enterrados debido al avanzado estado de descomposición en que se encontraban.

‘Ya nosotros tenemos los elementos de convicción que acreditan el delito y la vinculación de todos los actores que participaron y fueron aprendidos el día martes’, dijo el fiscal Rafel Baloyes.

‘Es un tema de homicidio y un tema de privación de la libertad, posiblemente podemos estar hablando también de algún caso de abuso sexual, todo va a depender de los resultados de la necropsia que va a dar el médico forense’, concluyó Baloyes.

Reiteran inocencia

Moisés Asunción, miembro de la Iglesia ‘La Luz del Mundo, reiteró a El Siglo que ellos son inocentes y su iglesia no tienen nada que ver con la matanza que se dio en la comarca Ngäbe Buglé. ‘Nosotros no tenemos nada que ver, no sé por qué el cacique local mencionó La luz del mundo. Esto nos ha afectado y la gente se está burlando de nuestra iglesia en las redes sociales’, aseguró.

El pastor añadió que la iglesia donde se cometió el hecho de sangre se llama ‘La Nueva Luz de Dios y no ‘La Luz del Mundo’. ‘Nosotros no practicamos el exorcismo, somos cristianos evangélicos, tampoco somos una secta’, recalcó.

El entrevistado aclaró que una secta es aquel que impide a las personas a abrirse a la sociedad y que salen de otro grupo.

‘Esta iglesia no se le debe llamar así, son unos salvajes y deben ser castigados’, acotó Asunción.

“Uno de los problemas que tenemos en la comarca es la poca rigurosidad que hay a la hora de velar por la seguridad del pueblo cuando llegan todo tipo de grupos religiosos y ongs que nadie los investiga o filtra la información sobre sus verdaderas intenciones e intereses, afectando a un pueblo tan vulnerable como la nuestra”, señaló Marcelo Guerra, presidente de La Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá-COONAPIP.

Opinó que las regulaciones para la entrada de iglesias en esa comunidad no se están implementando y la falta de una autoridad real en la comarca da paso a este tipo de irregularidades como las que estamos viviendo con esta secta religiosa.

El presidente de la República, Laurentino Cortizo, calificó de lamentable lo sucedido en la comunidad de El Terrón, donde varias personas fueron privadas de libertad, torturadas, y asesinadas .‘Tristeza total, tristeza total’, destacó el presidente.

Presuntos sospechosos

MARIO GONZÁLEZ BLANCO, 60 AÑOS(CABECILLA).

AMADIO GONZÁLEZ BLANCO(31)

MARCELO MEDINA VALDÉZ( 20)

ROBERT FLORES SANTOS ( 22)

Abdiel González(26)

Abner González (23)

Ariel Ríos Blanco( 18)

J. G. P. ( 14 )

Yaniela Rodriguez Blanco( 21)

O. G. V. (15)

Víctimas

BELIN FLORES(33)

JOSÉ ILARIO GONZÁLEZ RÍOS(9)

DAISAY MARIELA GONZÁLEZ(10)

DANIEL GONZÁLEZ(3)

Efrayan González( Flores (1)

INÉS URRIOLA BLANCO(9)