Patricia está con uno de los “Siete Reyes de la Creación”

Interviú (España), Vanesa Lozano y Luis Rendueles, 5.06.2017

La chica es muy joven y parece que va dopada, balbucea. El hombre que la acompaña no la deja sola, va con ella al baño y apenas le permite hablar”. El comandante del vuelo y una azafata alertaron a Interpol y a la asociación SOS Desaparecidos el pasado 18 de marzo. Una pasajera que había llegado en un vuelo procedente de Lima (Perú) junto a un hombre mayor que ella, había tenido problemas para entrar al país y había tomado, con su acompañante, otro vuelo con destino a Santiago de Chile. Fue durante ese segundo trayecto cuando varios miembros de la tripulación observaron que la chica estaba “en mal estado” y decidieron comprobar su identidad.

Era Patricia Aguilar, la joven de 18 años que se marchó de su casa de Elche (Alicante) el pasado 7 de enero, y que, según denunciaron sus padres (ver números 2.128 y 2.130 de interviú), está en Perú junto a un “grupo sectario” conocido como Gnosis. A su llegada al aeropuerto, la policía chilena identificó a Patricia, pero la chica, que acababa de cumplir la mayoría de edad cuando se fue, aseguró a los agentes que se encontraba bien, así que ella y su compañero pudieron regresar a Perú.

Retoques estéticos

La familia de Patricia ha descubierto que viajaba con Félix Steven Manrique Gómez, un peruano de 34 años, “gurú” de este grupo gnóstico, que predica teorías apocalípticas en varias páginas de internet, en las que también ofrece ayuda espiritual, “alojamiento y regalos” e incluso retoques estéticos a chicas jóvenes “que quieran cambiar de vida y mudarse” con él para vivir en Lima. A cambio, según asegura en uno de esos anuncios, ellas deben estar dispuestas a mantener relaciones sexuales con él.

Los padres de Patricia, Alberto Aguilar y Rosa Poveda, han conseguido, con ayuda de la abogada de SOS Desaparecidos, Maite Rojas, que el juzgado número 1 de Elche (Alicante) investigue si Steven manipuló a la chica cuando era todavía menor de edad para que abandonara a su familia y se marchara con él. “Sabemos que Patricia y él se conocieron a través de internet, en una página sobre esoterismo, durante el verano de 2015. Ella tenía entonces 16 años y era vulnerable porque su tío acababa de morir repentinamente. Tenemos pruebas de que la fanatizó poco a poco”, afirma Noelia Bru, prima de Patricia y portavoz de la familia.

Tras cinco meses de investigación, la familia ha conseguido localizar a una testigo que sitúa a Patricia junto a Steven y, al menos, otras dos mujeres, en un piso de la capital peruana. Según su relato, esta mujer ha estado dentro del grupo gnóstico liderado por Steven, pero consiguió abandonarlo hace unos meses. “Éramos sus esposas, todas debíamos tener sexo con él y ser sumisas, eliminar el ego. Las normas eran no salir de noche, no tener amigos muy cercanos, cuidar nuestra forma de vestir… A cambio, él nos protegía espiritualmente. Cuando Patricia llegó, se convirtió en el ejemplo de buena esposa. Steven decía que las demás teníamos que ser como ella porque, a pesar de ser una chica europea, era totalmente sumisa a él”, aseguró la mujer a la familia de Patricia.

Poder espiritua

Su testimonio coincide con las sospechas de los padres de Patricia, que tras su desaparición, encontraron abundante material con doctrina gnóstica en la habitación de la chica. La mujer asegura que “el poder espiritual que ejerce Steven es demasiado fuerte. Nos decía que el mundo, tal y como lo conocíamos, desaparecería, y que él era uno de los siete reyes de la creación, que se había reencarnado como Steven, y debía crear la sexta raza. También que había ocho o diez reinas, entre las que nos contaba a nosotras, que poblarían el mundo con él de nuevos seres que sobrevivirían a las catástrofes que se iban a presentar en la Tierra”.

La testigo describe a Steven, que se hace llamar “Maestro G” y “Guivanny Misterio” en algunos de sus perfiles de Facebook, como una persona que “te hace sentir especial, elegida”, pero que “tiene un “carácter explosivo cuando te alejas del camino”.
Ella lo hizo, se marchó, pero según explicó a la familia de Patricia, no fue fácil: “Primero está el miedo. Cuando estás dentro, sabes que los iniciados caídos, que son quienes han empezado el camino gnóstico y deciden abandonarlo, van a uno de los infiernos cuando su alma se corrompe y allí son torturados eternamente. Y lo mismo ocurre con sus familias”.
Otro de los requisitos que deben cumplir los miembros de la organización, según esta ex seguidora, es tomar ayahuasca, una bebida utilizada por chamanes para producir efectos alucinógenos: “Steven me explicó que debía tomarla porque era mi última oportunidad de ver las cosas en las que no creía. Steven decía que el maestro Samael y otros referentes de la Gnosis se me aparecerían en las visiones. Fue una experiencia terrible y, obviamente, no vi nada”.

Patricia padece una enfermedad del corazón y ha dejado de tomar su medicación. Su familia teme que pueda estar bajo los efectos de esta sustancia y perjudique a su salud. La chica, que se ha puesto en contacto con ellos varias veces desde que se marchó, asegura en esos mensajes que se encuentra bien, pero miente sobre su paradero. “La última vez que supimos de ella fue el 29 de abril. Llamó por teléfono un minuto para pedir que dejemos de buscarla”, recuerda su prima.