El Mundo (España), Antonio Mendoza, 11.10.2005

“Son una secta. Es un tío al que se le presentó un ovni. Son del amor libre. Ese rollo se traen. Follan todo lo que quieren y con quien quieren. Hay unas tías buenísimas… Despampanantes”. Lo que cuenta este camarero es lo más cercano a la realidad de lo ocurrido durante el pasado mes en el Hotel Indalo Park de Santa Susana, a unos 60 kilómetros de Barcelona.

Sin que la Policía ni ningún medio de comunicación haya informado de ello, unos 500 miembros de la organización de los raelianos, considerada una secta peligrosa en muchos países europeos, se reunieron durante cinco días en esta localidad del Maresme para dar rienda suelta a sus fantasías sexuales y extraterrestres.

A la cabeza del grupo están los dos máximos dirigentes de la secta: el fundador, Claude Vorilhon, alias Rael, y su obispa, Brigitte Boisselier, la presidenta de Clonaid, la científica que se hizo famosa en todo el mundo hace tres años cuando aseguró haber clonado a un ser humano.

Una reportera de EL MUNDO TV contactó a través de Internet con el responsable de los raelianos en España, Agustín Felipe, y consiguió infiltrarse con una cámara oculta en el grupo que publicitó estas jornadas como un Seminario de Meditación Sensual.

Aunque a simple vista pueda parecer un grupo de amantes de la libertad sexual herederos del espíritu hippie, tras los raelianos se esconde una organización perfectamente jerarquizada en la que, además de su presunto interés científico por la clonación, lo único que cuenta son lo deseos de su líder en practicar el sexo con sus adeptas.

Según Rael, el 13 de diciembre de 1973 fue «abducido por unos extraterrestres» -los elohim-, que le revelaron el secreto de la humanidad y la misión de difundirlo: los humanos somos fruto de un experimento biológico realizado por seres de otro planeta.Desde entonces, Claude Vorilhon organiza orgías maratonianas con fines recaudatorios -en donde él es el gran beneficiado- para construir una embajada en Jerusalén en la que recibir a los extraterrestres.

El beneficio no sólo es económico -asegura haber recaudado este verano en España más de 10 millones de euros-, sino también sexual. Como líder del grupo, Rael tiene derecho por contrato a practicar el sexo con un grupo selecto de seguidoras elegidas por él. «Los ángeles Cordón Dorado firman un contrato por el que no puedes negarte a acostarte con Rael si él te lo pide. Le siguen a todas partes y se comprometen también a dar la vida por él».

Lo más preocupante es que todos los asistentes a las jornadas de Santa Susana creían fielmente las historias de Rael sobre los extraterrestres. Para la mujeres, era un honor ser escogida por el enviado para formar parte de su corte íntima: «Estoy muy contenta. He estado con el profeta y me ha invitado a sentarme a su lado en la fiesta sensual. Ahora -antes de bailar- me ha invitado a ir con él», comenta entusiasmada una de los ángeles.

La confidencia más grave que Agustín Felipe, el raeliano español, realizó a la reportera fue la que relacionaba a sus correligionarios con la pederastia. De hecho, en Francia varios miembros de esta organización han sido condenados por abusos de menores: «Dan una educación a los niños para que comprendan que el placer es bueno. Hasta aquí estamos de acuerdo, pero esto puede ser malinterpretado por gente del movimiento que ha tenido comportamientos pederastas».

El desencanto de este raeliano ayudó a la reportera a subir escalones dentro de la organización. Rael se acercó a ella durante una de las fiestas y le ofreció formar parte de su grupo de ángeles Cordón Dorado: «Necesitamos alguien como tú en España: dinámica y guapa. En España vamos a empezar muchas acciones para desarrollarnos».

A partir de ese momento, la periodista tuvo que ingeniárselas para evitar participar en la fiestas sexuales. Lo que no tuvo más remedio que aceptar fueron las condiciones para acudir a las jornadas: darse una buena ducha antes de los actos, oler bien y llevar muy poca ropa.

En el acto de clausura de la reunión raeliana en el Maresme se produjo el momento de mayor tensión para la reportera infiltrada. Rael la invitó inesperadamente a subir al escenario. Podía haber sido descubierta o quizás la iba a requerir para mantener relaciones sexuales. Pero el resultado fue mucho más disparatado. Tras la renuncia del responsable en España, Agustín Felipe, Rael otorgó a la periodista la máxima distinción de la organización en nuestro país, entre el alborozo y los aplausos de los asistentes.

A partir de esta noche, tras la emisión del reportaje ‘Los ángeles de Rael’ -a las 23.30 horas en Antena 3-, la iglesia de los raelianos tendrá que buscar un nuevo representante en nuestro país.