Un grupo propone al gobierno portugués construir una embajada para extraterrestres

By |2015-07-08T11:36:25+00:007 julio, 2015|Movimiento Raeliano|

Folha (Portugal), Giuliana Miranda, 7.07.2015

El Movimiento Raeliano -un grupo que dice creer que la vida en la Tierra fue creada por seres de otro planeta- hizo un pedido formal al gobierno de Portugal para que sea construida una embajada para extraterrestres en el país.

El espacio serviría no solamente como representación diplomática, sino también para aterrizaje de naves espaciales. En el área total de 4000 metros cuadrados habría también un amplio parque, piscina, sala de reunión y alojamiento para que descansen los visitantes intergalácticos.

Presupuestado en unos US$ 40 millones (cerca de R$ 120 millones), el proyecto presentado al gobierno fue firmado por el arquitecto portugués Marco Antunes.

El profesional dice que, pese a que ofreció su punto de vista acerca de la obra, los aspectos fundamentales habrían sido transmitidos por un arquitecto alienígena en contactos anteriores con miembros del grupo.

Además de los beneficios para la salvación del planeta, los raelianos dicen que la embajada podría ayudar a la golpeada economía portuguesa. La construcción, desde su punto de vista, traería inversiones directas y atraería a los raelianos de varias partes del mundo.

Fundado en la década de 1970 por el ex periodista francés Claude Vorilhon, que desde entonces adoptó el nombre de Rael, el Movimiento Raeliano afirma que la vida en la Tierra no surgió de manera espontánea, pero sí por medio del llamado diseño inteligente, al usar el ADN de un pueblo extraterrestre, los Elohim.

El objetivo es tener la embajada lista para el regreso de los ETs, previsto para 2035. Además de Portugal, otros países deben ser contactados. Brasil también está en la lista y fue destacado, según los raelianos, por su pluralidad religiosa.

Según el español David Uzal, coordinador de la iniciativa en Portugal y en los países que tienen como lengua oficial el portugués, el gobierno de Lisboa no se manifestó al respecto.

Consultado por Folha, el gobierno portugués no respondió hasta el cierre de esta edición.