El Mundo, 23.05.2008

Una corte de apelaciones de EEUU ha dictaminado que los servicios de protección infantil que rescataron a 460 niños que vivían en el rancho de una secta poligámica en Texas carecían de pruebas suficientes para demostrar que estaban en peligro.

Esa decisión de Tercera Corte de Apelaciones supone un respaldo a 38 madres de menores que desde hace semanas tratan de recuperar la custodia de sus hijos, en lo que supone el mayor caso de tutela infantil de la historia de EEUU.

Estas familias son miembros de la Iglesia Fundamentalista de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (FLDS, por su sigla en inglés), una secta que vivía en un gran rancho en El Dorado (Texas) y donde, según las autoridades, se forzaban los matrimonios con adolescentes.

Ante el peligro de que se estuvieran cometiendo abusos sexuales a menores, el pasado 4 de abril las autoridades entraron por la fuerza en el rancho y rescataron a más de 400 menores, que quedaron bajo la tutela estatal.

Sin embargo, la corte de apelaciones ha dictaminado, a petición de la organización legal ‘Texas RioGrande Legal Aid’, que los servicios de protección infantil rescataron a los niños sin tener pruebas suficientes de que estaban en peligro.

Los miembros de esta secta, que practica la poligamia, niegan que hayan abusado de los niños, y denuncian que las autoridades les están presionando para que dejen sus creencias religiosas para poder recuperar a sus hijos.

La secta ha sido acusada en Arizona y Utah de coaccionar a adolescentes para que se casen con hombres mayores, e incluso su líder, Warren Jeffs, tuvo que comparecer ante la justicia el pasado año por presionar a una niña de 14 años para contraer matrimonio con su primo.

En las vistas sobre la custodia de los pequeños, los jueces han ordenado la realización de pruebas de ADN para establecer los lazos consanguíneos entre los niños y sus progenitores.

De momento se ha identificado a 168 madres y 69 padres, pero aún no se ha podido precisar quiénes son los padres de más de 100 niños.

La autoridades de Texas insisten en mantener la custodia de los menores de edad por considerar que la organización polígama incita a las jóvenes menores de 18 años a casarse con hombres mucho mayores y a tener la mayor cantidad de hijos posibles.