LNN Noticias, Miguel Luna, 7.11.2019

Luego del asesinato de integrantes de la familia LeBarón en los límites de Sonora y Chihuahua el pasado 4 de noviembre, surgió información de que las mujeres fallecidas presuntamente estaban vinculadas a la secta Nxivm.

De acuerdo con el diario estadounidense The New York Post miembros del grupo liderado por Keith Raniere reclutaban a jóvenes para que trabajaran como niñeras en Nueva York.

El cineasta Mark Vicente dio una entrevista de 2017 para Slate en la que detalló que las chicas eran llevadas a Estados Unidos con la promesa de alejarlas de la inseguridad de la región y laboraban en un complejo dirigido por el culto.

Vicente fue contratado por Raniere para realizar un documental llamado Encender el corazón, centrado en Nxivm, que pretendía ser un grupo de autoayuda.

Incluso, The Daily Mail señaló que en el video aparece un testimonio de Julián LeBarón, primo de una de las mujeres asesinadas en el ataque del pasado lunes, quien supuestamente no estuvo de acuerdo en que la grabación fuera utilizada como una herramienta de reclutamiento de la secta.

Además del vínculo entre la familia LeBarón con el grupo de Raniere, en una publicación de El gato amargado en Facebook se mencionó que presuntamente también los LeBarón tienen nexos con el crimen organizado.

“El líder mormón Joel LeBarón Soto y varios de sus hijos como Benjamín, Julián, hasta el hermano de Joel, Daniel LeBarón, tienen décadas dedicándose al narcotráfico, también señala que varios de ellos ya habían sido ejecutados en años pasados por grupos delictivos”.

Asimismo, en el post se indicó que a los integrantes se les acusa de cometer atropellos y abusos contra gente humilde, como despojos de tierras y explotación de pozos acuíferos clandestinos.
El escrito también acusó que los LeBarón tienen escoltas de la Policía Federal que el Gobierno Federal les otorgó tras la muerte de Benjamín LeBarón.

Al ser información extraoficial varios internautas se indignaron, pues a su parecer la publicación busca culpar a las víctimas de la masacre del 4 de noviembre.