Noticias de Guipuzkoa (España), Sara Ibarguren, 13.06.2021

El Gobierno Vasco aprobará próximamente un proyecto de ley para garantizar la diversidad religiosa y la apertura de nuevos centros de culto. Además, por primera vez, el Observatorio Ikuspegi y el Instituto Arrupe han creado un mapa interactivo sobre la diversidad religiosa en Euskadi, una herramienta para poder visibilizar la composición sociorreligiosa de los vascos por territorios y municipios, así como el número de lugares de culto.

Según ese documento, el catolicismo sigue siendo la religión mayoritaria en la CAV, con casi millón y medio de creyentes. También en Donostia, ya que el 67,8% de los habitantes de la ciudad (126.556 personas) son católicos.

Según explican fuentes del Obispado de Donostia a este periódico, En total hay 225 parroquias y centros de culto en Gipuzkoa. En Donostia son 35. Debido a la pandemia, las principales celebraciones de los católicos bajaron de una manera notable durante el 2020 comparando con el año anterior. El año pasado se casaron 108 personas (en 2019 fueron 317), se bautizaron 774 (1.661 en 2019) e hicieron la comunión 2.216 jóvenes (2.632 en 2019).

«No creo que de estos datos se puedan sacar conclusiones porque hay que tener en cuenta que el año 2020 está totalmente condicionado por la pandemia, por lo que es difícil hacer valoraciones en estos momentos», indica María Pagalday, responsable de prensa del Obispado. Después de los católicos, el mapa indica que se sitúan los no creyentes, que representan el 23,71% de la población de la ciudad (44.250 personas).

Musulmanes

«Este año no hemos podido hacer el Ramadán juntos»

La segunda religión que más fuerza tiene en Donostia es el islam. La ciudad cuenta con una mezquita desde 2015 y está ubicada en Herrera. Es la mayor de todo el territorio y además de ser un lugar para que los musulmanes acudan a rezar, también ofrecen otras actividades culturales. «Enseñamos árabe, castellano e inglés, y en Ramadán repartimos comidas», explica Badr Eihjra, miembro de la mezquita.

En Donostia acuden un total de 200 personas al centro islámico y, según Eihjra, allí se pueden encontrar personas de distintas nacionalidades como marroquíes, argelinos o paquistaníes, por ejemplo.

«Tenemos cinco rezos al día: uno a la mañana, otro al mediodía, otro a las 18.45, el siguiente a las 21.45 y el último a las 22.15. Para rezar nos solemos juntar como mucho diez personas en la mezquita», subraya.

Para el Ramadán, en cambio, sí se suelen reunir muchos musulmanes en el centro islámico. Este año se celebró del 13 de abril al 12 de mayo, pero Eihjra indica que ha sido diferente por la pandemia: «En la época de Ramadán suele venir bastante gente al último rezo, pero como este año había toque de queda no hemos podido hacerlo juntos. Por lo tanto, hemos hecho el Ramadán cada uno en su casa».

La mezquita se financia únicamente con el dinero de los musulmanes, ya que cada uno de los que acuden al centro islámico aporta «lo que quiere» para su comunidad.

Evangélicos

«Somos muy iconoclastas»

La tercera religión en la ciudad es el evangelismo. Hay un total de 2.885 evangélicos (el 1,55% de la población) pero, según explica Unai Arretxe, pastor de la Iglesia Cristiana Evangelista de Gros, son «números muy conservadores». El mapa indica que en Donostia hay siete iglesias evangélicas, pero Arretxe asegura que son cerca de catorce.

«Una de las cosas que tiene la iglesia evangélica es que no es tan jerárquica. No depende de un Obispado o algo parecido. Entonces, las iglesias crecen mucho y muy rápido en todo el mundo, porque es más sencillo. Para nosotros el término iglesia significa grupo de personas y no empatizamos tanto en los templos sino en la gente. Puede haber una iglesia que empieza entre universitarios que empiezan a reunirse y a hablar, y de ahí surge una iglesia», concreta Arretxe.

Él se junta con el resto de los evangelistas de su iglesia en el salón de actos del colegio Jesuitas desde hace nueve años. Su iglesia cuenta con 150 personas y la reunión principal suele comenzar los domingos a las 11.00 horas.

La iglesia evangélica viene directamente de la reforma protestante del siglo XVI que se dio en Alemania. «Nosotros somos los herederos de esa reforma protestante como evangélicos. Entonces, por un lado es una fe que viene de Europa mismo, pero se ha desarrollado en algunas partes del mundo como Estados Unidos, América Latina y ciertos países; por supuesto Alemania, pero también países como Corea del Sur. En estos últimos años, con toda la inmigración que ha habido, cuando una persona viene al País Vasco hay una gran probabilidad de que pertenezca a la fe evangélica. Entonces, cuando llega, busca una iglesia evangélica y en cualquiera de ellas puede haber ahora mismo gente de doce nacionalidades», afirma.

Un pastor evangélico puede casar con carácter legal y en Gros celebran bodas. Aunque no ofician comuniones, suelen celebrar bautismos en la playa de Zurriola. «La diferencia con la iglesia católica es que se espera a que la persona quiera dar el paso de bautizarse. No bautizamos a niños porque entendemos que la fe es algo que tiene que escoger cada uno», añade.

Pero una de las diferencias más notables que tienen con la iglesia católica es que una iglesia evangélica es un local donde no hay imágenes. «Somos muy anti imágenes, iconoclastas, porque intentamos llevarle a la persona a la Biblia directamente y que no haya nada que estorbe», explica. Además, los pastores se pueden casar y tener hijos. Es decir, no existe un celibato como en la iglesia católica.

Testigos de Jehová

«En nuestras reuniones estudiamos la Biblia»

Los testigos de Jehová también ocupan su lugar entre los vecinos de Donostia. Según Antonio Morcillo, testigo de Jehová que pertenece a una congregación de la ciudad, en Donostia hay aproximadamente unos 500 y en toda Gipuzkoa entre 1.800 y 1.900 testigos de Jehová.

En este momento tienen centralizadas las reuniones, pero están repartidos en cuatro congregaciones y se reúnen en diferentes horarios en los bajos número 4 y 5 de la plaza de Artikutza, en Intxaurrondo. «Lo que pasa es que llevamos casi año y medio sin ir porque las reuniones las hacemos por vía telemática por el coronavirus», dice Morcillo.

A los sitios de reunión les llaman Salones del Reino porque el motivo principal de sus reuniones es hablar sobre lo que es el Reino de Dios, el tema principal de la Biblia. «En las reuniones hay un programa preestablecido y básicamente nuestras reuniones se basan en el estudio de la Biblia. Es educacional, más que compuesta de ritos y oraciones», explica.

En las congregaciones hay gente de todas las edades y aunque la mayoría es local, también hay ciudadanos provenientes de América Latina.

«Además de rezar, en la mezquita enseñamos árabe, castellano e inglés»