El Mundo (España), Germán González, 20.05.2021

La Audiencia de Barcelona juzgará el próximo noviembre a la vidente Pepita Vilallonga, conocida por su aparición en varias cadenas televisivas, y a dos miembros de su gabinete esotérico por los delitos de estafa agravada y pertenencia a grupo criminal. El Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona consideró que existen indicios de que los procesados, presuntamente, idearon un «engaño» para hacer creer «falsamente a la denunciante» que debía invertir en «un tratamiento esotérico que le iba a librar de un mal de ojo y salvarla así la vida».

Tras cerrar la investigación en junio de 2018 archivando la causa, la Audiencia de Barcelona, al estimar un recurso de los abogados de la denunciante, instó a abrirla de nuevo al considerar que se debía decidir en un juicio si existía o no delito. En el escrito de acusación presentado por el letrado de la víctima, Álvaro Machado, de Vosseler Abogados, se reclama una pena de 8 años de prisión y multa de 3.600 euros para cada uno de los tres procesados por estos dos delitos, aunque la Fiscalía pide la absolución, igual que los letrados de los acusados, al considerar que no hubo ningún engaño.

En concreto, la acusación particular señala que la víctima tenía problemas familiares y económicos desde 2011 lo que le provocó una depresión grave e incluso conseguir una invalidez absoluta cuatro años después. En 2016 empezó a seguir los programas de videncia de la procesada por televisión y decidió contactar una cita a finales de noviembre de ese año en el gabinete que los acusados tenían en Barcelona. Según el escrito de acusación los procesados «realizaron unas tiradas de tarot» a la víctima y hablaron con ella por lo que pudieron «evaluar el grado de vulnerabilidad emocional».

«Tras tomar consciencia de la facilidad con la que podían aprovecharse de la vulnerabilidad anímica y credulidad de la perjudicada, le anunciaron su muerte inminente (la suya y la de sus mascotas), profiriendo expresiones como ‘no durarás una semana’, ‘has esperado mucho tiempo en acudir a nosotros’, ‘ no creo que llegues a diciembre’, ‘tienes mal de ojo y llevas un muerto a la espalda'», señala la acusación que considera que los procesados se aprovecharon del «frágil estado mental depresivo de la perjudicada, la angustia generada y su veterana capacidad de manipulación previo temor fundado por una muerte venidera» para hacerle pagar 31.400 euros en tres pagos por un supuesto remedio.

La acusación remarca que no constan facturas o recibos pese a que se reclamó y que «en el despliegue de su ardid asumieron roles distintos con actuaciones preorquestadas. La ingeniería de su engaño incluía la intervención de actores como el llamado ‘Padre Giorgo’, de habla italiana, directamente venido del Vaticano para evitar la anunciada muerte» de la denunciante. Además, señalan que el dinero abonado venía de los «escasos ahorros» de la víctima, que era pensionista, y de préstamos de particulares, lo que repercutió en el pago de la hipoteca, la pensión alimenticia a su hija y en la imposibilidad de afrontar unas obras de urgencia en su domicilio.

Desde Vosseler Abogados se señala que los procesados ofrecían en medios nacionales sus servicios de ocultismo, misticismo, esoterismo, rituales y venta de material mágico entre otros y que presuntamente se aprovecharon de una persona absolutamente débil, para que abonase tres pagos de 4.400 euros, 10.000 euros y 17.000 euros en 3 meses sin factura a pesar de haberlo solicitado. Por eso reclaman la devolución del dinero junto con las penas de prisión y multa solicitadas.

Según el auto del Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona, en enero de 2017, a través de un programa de televisión, la denunciante conoció que la vidente había sido denunciada, en una investigación de la que quedó absuelta, por otras personas por lo que «se percató de que había sido engañada». Así, la mujer contactó con un abogado que reclamó el dinero entregado a los denunciados pero no le atendieron, por lo que se inició el procedimiento penal que ha acabado con este juicio.

La vidente junto a sus colaboradores se sentarán en el banquillo de los acusados pese a que la Fiscalía no les acusa. El Ministerio Público considera que la víctima contactó con el gabinete esotérico y que acordó con ellos un ritual «abre caminos» por el que abonó 2.400 euros, sin que consten justificadas la entrega de otras cantidades. Además señala que no hay indicios de que para contratar este servicio o «realización de tales prácticas mágicas/rituales/rezos los acusados hubieran engañado» a la denunciante «ni se hubieran prevalido de ninguna situación de vulnerabilidad/discapacidad de la misma». Ahora, la Audiencia de Barcelona debe decidir si se cometió o no esta presunta estafa.