Página12 (Argentina), 25.02.2021

Alrededor de 80 personas se manifestaron el martes último por la noche frente a la casa de un hombre denunciado por abuso sexual cometido contra una madre y su hija de 13 años en la ciudad de Cafayate. El hecho se habría cometido el domingo a la madrugada. El sospechoso aún no había sido detenido, pero la concentración frente a su domicilio obligó a la intervención de la Policía, que hizo disparos hacia los manifestantes enfurecidos que arrojaban piedras en medio de insultos hacia el acusado mientras los efectivos lo sacaban de la vivienda y se lo llevaban detenido.

El Ministerio Público Fiscal informó a Salta/12 que en la causa interviene el fiscal de la Unidad de Delitos Contra la Integridad sexual, Rodrigo González Miralpeix. El denunciado se llama Gustavo Ortiz y será imputado formalmente hoy por abuso sexual simple, debido a que se realizaron los estudios médicos pertinentes a las denunciantes y no se encontraron lesiones que den cuenta de que hubo violación. Asimismo, el fiscal dispuso que se realicen análisis bioquímicos porque madre e hija aducen que las habrían drogado.

El periodista local Alejandro Tula contó a Salta/12 que el martes último la gente estaba enfurecida y quería linchar al acusado. Ortiz concurría a una iglesia evangélica, en un primer momento las personas se referían a él como pastor, aunque Tula precisó que fue a consultar a la iglesia y le dijeron que era «un líder espiritual no un pastor, que se encargaba de guiar a parejas en crisis».

Además de la madre y la niña de 13 años que acusaron al «líder espiritual», lo denunció otra mujer quien relató que el sujeto también la drogó hace dos años cuando fue a su casa. Añadió que incluso Ortiz se encontraba con la pareja cuando la drogó.

El sábado a la noche, la madre y dos hijas de 13 y 6 años de edad, fueron invitadas a comer por el hombre de la iglesia y su esposa, las dos mujeres eran conocidas y compañeras de colegio. En esa circunstancia, Ortiz las habría drogado colocando una sustancia en la gaseosa y luego las acompañó a su casa, a dos cuadras, fingiendo que las ayudaba, para abusar de ellas aprovechando que les había anulado la voluntad.

El marido y padre de las denunciantes, relató a Salta/12 que cuando se encontraba en su trabajo de sereno en un hotel, «Siendo la 1.29 de la madrugada del domingo recibo un mensaje que decía papi y otras letras que no se podían leer como cuando uno apreta mal el teclado al azar y un pequeño video cortado, muy movido, pensé que estaba filmando sin querer, se cae la imagen. Recién a las 3.30 cuando me desocupé veo su mensaje, habían pasado dos horas ya. Veo eso y me preocupo. Ella había intentado mandarme un pedido de auxilio. Se ve que él (Ortiz) le quitó el celular. No me imaginé ni se me cruzó por la cabeza que pasaba algo malo en mi casa. Ella nunca mandaba mensajes a mi trabajo. Empecé a llamar al teléfono de mi señora y de mi hija, y no me respondían», sostuvo.

El hombre dijo que como no le contestaban pensó que ya estaban dormidas. «Al otro día salí, fui a la panadería como todas las mañanas y llegué a mi casa, abrí la puerta, les digo que vengan a tomar mate. Siempre contestaban y se vuelven a dormir, esta vez no contestaron nada. Me acordé del mensaje, voy a ver a mi esposa, estaba con la parte de abajo de la cintura desnuda sin pantalón ni bombacha, y mi hija estaba bien enredada en la sábana, tenía la remera levantada y el pantalón para abajo como 10 centímetros. Traté de despertar a mi hija, a mi esposa, no se despertaban. La coloco a mi hija sentada en la cama, le dije ‘abrí los ojos’ y me dice ‘no puedo papá'» , detalló. Añadió que la mujer tenía la cara hinchada y la nena estaba con los ojos rojos. «Anoche vino Gustavo y no se quería ir. No me acuerdo nada, sé que le pedíamos que se vaya», dijo la esposa a su marido.

Según contó el padre sobre la base de lo que recordaron su esposa e hijas, la chica de 13 años se desvaneció a la media hora de tomar gaseosa, la esposa de Ortiz y éste habrían hecho alusión a que seguramente estaba cansada y la acostaron en una cama, Después la madre sintió «sus piernas dormidas, no sentía las piernas y se le caían los brazos. Viven a dos cuadras pero llamaron a un remis. Él fue con ellas», detalló.

Siguiendo este relato, Ortiz puso una frazada en la ventana que está al lado de la cama de la adolescente. Esto recuerdan las dos niñas. El padre dijo que a la nena de 6 años  no la drogó porque no quiso tomar del mismo vaso que le dieron para compartir con la hermana. «Hoy contó que no tomó y nos dijo ‘ustedes me enseñaron que no debo tomar del mismo vaso por covid'», relató el padre.

A la madre le hicieron estudios de laboratorio y le dijeron que tenía anfetaminas al igual que la hija, le explicaron que esto produce debilidad y descontrol del cuerpo. «El abogado dijo que serían sustancias varias para adormecer», precisó el padre. Madre e hija contaron que el líder espiritual les sirvió gaseosa desde la cocina y que dos veces los llevó a lavar.

El esposo y padre dijo que indagó y otras fieles de la iglesia le contaron que Ortiz ya incurría en estas prácticas «poniendo pequeñas dosis de esa sustancia y les decía ‘ahora te va a hacer efecto la palabra de Dios, es una relación del espiritu'».  Señaló que hubo otra chica que denunció a este hombre y habría retirado la denuncia por presiones de «fieles de la iglesia».  De la misma forma, contó que ahora estaban presionando a su esposa e hija mediante llamadas para que se retire la denuncia y las publicaciones de facebook que hizo él.

El padre se quejó de que la Policía no se haya llevado el teléfono de su hija, porque probablemente ella grabó al acusado y éste pudo haber borrado el contenido. Además, dijo que no tomaron fotografías de como estaba la habitación y la ventana cubierta con una colcha. La nena de 6 años logró ver algunas situaciones, y la de 13 también. Entre esas escenas lograron ver a Ortiz encima de la madre en la cama. El padre espera que a las niñas les tomen declaración en la cámara Gesell. «La niña lo vio a Gustavo encima de su mamá (…) Se escondía cuando mi hija (de 13 años) intentaba filmar. Estaba todo preparado, él sabía que yo no estaba en la casa», sostuvo.