20 Minutos (España), 30.10.2020

Desde sus inicios, la moda ha estado muy ligada al mundo de lo esotérico y el ocultismo, un ejemplo de ello es el propio Christian Dior, que antes de que abriese su propia firma en 1944, consultó primero la decisión con Madame Delahaye, su pitonisa predilecta.

El diseñador vivía rodeado de amuletos: en el bolsillo de su chaqueta llevaba un relicario envuelto con una flor seca que también incluía en el dobladillo de sus diseños de Alta Costura. Además, siempre tenía cerca un trébol de cuatro hojas y consideraba al 8 su número mágico.

Después de su muerte, este modo de vida del diseñador ha inspirado a sus sucesores, creando colecciones haciendo homenaje al pasado ocultista de Christian Dior. Fue de esta forma en la que se estrenó Maria Grazia Chiuri sus primeras creaciones al frente de la firma, con referencias al tarot o los corazones y tréboles de los que el propio diseñador nunca se separaba.

Todo esto sigue influyendo en la actualidad en la maison Dior, ya que la casa francesa no quiere dejar de provocar esa “suerte infinita”.

Otros diseñadores también han agregado está estética a sus colecciones como Karl Lagerfield, Jean Paul Gaultier, y Paco Rabanne, aunque no fuesen tan creyentes en las fuerzas oscuras como lo era Dior.

En su colección para 2007, Jean Paul Gaultier, que de pequeño se vio influenciado por el espiritismo de su abuela, una peluquera que tiraba las cartas a sus clientas en un salón de belleza, subió a la pasarela unos diseños inspirados en las vírgenes de la tradición católica.

Otro diseñador muy ligado al ocultismo es Gareth Pugh, cuyos diseños ha sido muy usados por Christina Aguilera en sus tours. En la colección de primavera-verano de 2015, Pugh sorprendió al público con un desfile inspirado en las brujas y el satanismo, donde no faltaron cruces rojas, sombreros altos y accesorios para la cabeza que imitaban a los cráneos de res.

En la edición de Septiembre de 2007 de Vogue Francia, la revista destaco temas relacionados con la adoración al diablo, incluyendo en el reportaje fotografías realizadas por el fotógrafo Terry Richardson para ilustrar esta temática, convirtiéndose en un gran boom.

Una de las últimas pasarelas que han impactado por su temática tenebrosa y ocultista fue la de Gucci en la semana de la moda de Milán en el 2018, donde llamó más la atención el atrezzo que las prendas en sí mismas.

Cabezas cortadas que eran réplicas de los modelos, prótesis hiperrealistas de un tercer ojo, dragones en miniatura y reptiles fueron los protagonistas de tan bizarra colección, donde el diseñador también se inspiró en la brujería más oriental para sus modelos.

En una de las campañas de accesorios de 2018, Gucci volvió a dejarse influenciar por el mundo esotérico, y decidió presentarla en una ambientación que hizo las delicias de cualquier fan del ocultismo.

La firma presentaba a los jóvenes en el lugar de trabajo de una tarotista esperando a saber cuál va a ser su futuro. Esta campaña fue protagonizada por la mítica actriz Tippi Hedren caracterizada como una vidente.