La Vanguardia (España), Josep L. Micó, 22.02.2020

Investigadores de la Universidad Estatal de Arizona (Estados Unidos) están tratando de averiguar cómo casan los avancescientíficos y tecnológicos que están transformando la sociedad, la economía, la política y la cultura del presente con laespiritualidad, es decir, con la disposición psíquica o moral de quienes se interrogan acerca de la naturaleza y las características de su alma.

Su proyecto, titulado Más allá de la secularización y financiado con un millón y medio de euros por la Fundación John Templeton, es una iniciativa interdisciplinaria que aspira a responder a la siguiente pregunta: ¿Hasta qué punto influyen lotrascendente y lo espiritual en el rumbo que está tomando la innovación digital? Además, el equipo de Arizona pretende describir nuevos modelos para entender el progreso.

Muchas de estas ideas proceden de los 15 años que han durado los cursos y seminarios impartidos por estos profesores y su colega Hava Tirosh-Samuelson, directora de los Estudios judíos de esta misma universidad. En su opinión, “para comprender la interacción entre religión y tecnología, hay que utilizar nuevos métodos”. Es más, a su entender, “la dicotomía entre espiritualidad y ciencia es artificial”. Por esta razón, considera que sería más apropiado hablar de “diálogo” entre ambas disciplinas.

Otro miembro del grupo de investigación, Gaymon Bennett, redactó el análisis de portada del número de enero de 2019 de la revista Soujouners. Serás como Dios: La falsa promesa de la utopía tecnológica era su explícito título. Sea como fuere, la religión y laespiritualidad no han logrado escabullirse del impero del comercio electrónico. Así, los internautas pueden encontrar infinidad de webs que ofrecen productos de pago como un rosario inteligente que, conectado al móvil, ayuda a rezar.

Este artículo, el eRosary, forma parte de Click to pray, la aplicación oficial de la Red mundial de oración del Papa, que enlaza a miles de fieles diariamente y donde el propio Francisco tiene un perfil. Como ocurre con el resto de servicios virtuales, la herramienta también ha sufrido la amenaza de los ciberdelincuentes. Poco después de su lanzamiento, el Vaticano descubrió que los hackers podían acceder a información personal de los feligreses a través de una ruta fácil. El problema ya está resuelto.

Algunos expertos han explicado a la revista mensual de negocios Fast company que la mayoría de las apps centradas en la espiritualidad no tienen demasiado sentido. Por ejemplo, los expertos en budismo recalcan que las aplicaciones de mindfulnessno están bien orientadas, porque no persiguen que los abonados se separen de lo material, sino que propician que, simplemente, se adapten a su entorno. Igualmente, se refieren a casos extremos en los que, en lugar de disminuir su nivel de estrés, los usuarios se han acabado convirtiendo en adictos al móvil.