La Vanguardia (España), 21.02.2020

Corea del Sur ha detectado 51 nuevos casos de infección por el nuevo coronavirus en 24 horas, la mayoría de ellos en miembros de una secta cristiana, en un brote que ilustra la dificultad de contener el patógeno. Otro brote más pequeño se ha iniciado en Irán, donde anteayer se notificaron dos muertes por el coronavirus y ayer se registraron tres nuevos casos en la ciudad de Qom.

También se notificaron las primeras dos muertes por el coronavirus en el crucero Diamond Princess atracado en el puerto de Yokohama (Japón). Las víctimas son un hombre de 87 años y una mujer de 84, ambos japoneses.

Cientos de pasajeros del crucero empezaron a desembarcar el miércoles después de haber pasado 14 días en cuarentena y de haber dado negativo en un test de detección del virus. Sin embargo, los 621 casos detectados a bordo, y el hecho de que el test no detecte todos los casos de infección, hacen temer que algunos pasajeros hayan contraído el virus y puedan originar brotes fuera del barco. Japón les ha recomendado que se mantengan aislados en sus casas durante 14 días más.

Mientras tanto, China informó ayer que sólo se habían confirmado 349 nuevos casos de coronavirus en la provincia de Hubei en 24 horas, una quinta parte de las 1.693 registradas el día anterior. El descenso se debe a que las autoridades chinas han cambiado los criterios para contar los casos de coronavirus por segunda vez en menos de una semana. Con este cambio, no se sabe si la epidemia está remitiendo en Hubei o aún está en expansión.

“Los datos de China continúan mostrando un descenso de nuevos casos confirmados”, concedió ayer en una rueda de prensa telefónica Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero advirtió que “no es tiempo para la complacencia. (…) El número de casos en el resto del mundo es más bajo que en China. Pero tal vez no continúe así mucho tiempo”.

Según Tedros Adhanom , “tenemos una ventana de oportunidad para contener esta epidemia, pero se puede cerrar”. Preguntado por el brote de Corea del Sur, señaló que el número de casos es “gestionable”, por lo que se puede contener “en una fase temprana”.

Dicho brote está ahora activo en la ciudad de Daegu, de 2,5 millones de habitantes. Se inició después de que una mujer de 61 años empezara a tener fiebre el 10 de febrero y rechazara en dos ocasiones hacerse la prueba del coronavirus alegando que no había estado en China, informa France Presse. Desde que empezó a encontrarse mal, asistió a cuatro ceremonias de la secta Iglesia de Jesús del Templo del Tabernáculo del Testimonio (según traducción de la agencia Reuters). La secta propugna que su fundador, Lee Man-hee, llevará a 144.000 personas al paraíso el día del juicio final.

Más de mil fieles coincidieron con la mujer en alguna de las cuatro ceremonias. Desde que se descubrió que tenía el coronavirus, se ha confirmado la infección en otros 42 asistentes a las ceremonias religiosas. La mujer también ha contagiado presuntamente a un paciente psiquiátrico de 63 años ingresado en un hospital de Cheongdo, a unos 30 kilómetros de Daegu, que se ha convertido en la primera víctima mortal del coronavirus en el país.

Con este brote, el número de casos de Covid-19 confirmados en Corea del Sur se elevó ayer a 104, lo que la sitúa como el país con más casos después de China (exceptuando los que se han declarado en el crucero Diamond Princess ). El alcalde de Daegu, Kwon Young-jin, calificó el brote de coronavirus de “crisis sin precedentes” y conminó a los ciudadanos a no salir de casa. La situación “es como si alguien hubiera lanzado una bomba en medio de la ciudad”, explicó Kin Geun-woo, un vecino de 28 años, a Reuters. “Parece un apocalipsis zombi”.