AFP (Tailandia),22.02.2019

Miles de fieles de una poderosa secta budista en Tailandia, cuyo líder está prófugo de la justicia que lo acusa de malversaciones financieras, manifestaron su unidad sin fisuras el martes por la noche, con motivo de un gran festival budista.

La secta Dhammakaya, conocida por su templo modernista en forma de platillo volador gigante en el suburbio de Bangkok, ha mantenido un perfil bajo en los últimos meses.

El monje de unos 70 años Phra Dhammachayo tuvo durante largo tiempo una gran influencia sobre la élite tailandesa, incluyendo desde hombres políticos a empresarios.

En 2017, el inmenso complejo futurista del templo Dhammakaya fue allanado por miles de policías que buscaban detener al jefe espiritual. Desde hace años, la justicia lo acusa de haber desviado millones de dólares producto de donaciones de los fieles, entre estos fondos más de 35 millones de dólares (más de 31 millones de euros) que donó un empresario para también desviar ese dinero.

Muchos fieles están convencidos de que la junta en el poder en Tailandia busca quedarse con el templo y sus riquezas. El movimiento Dhammakaya se ha establecido en más de 30 países y tiene incluso una cadena de televisión.

Sobre todo porque el movimiento ha denunciado los objetivos políticos de la junta, acusada de atacar el templo considerado cercano al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, bestia negra de los militares en el poder.

El movimiento, fundado en 1970 por Phra Dhammachayo, considerado como un santo por los fieles, atrae por su budismo moderno pero es criticado por otros por su materialismo.

Sus adversarios acusan a este movimiento de haber deformado la moralidad budista tradicional al alentar la riqueza material y las donaciones.