La policía india rescata a unas 200 mujeres confinadas por un gurú espiritual

El Mundo (España), Víctor Olazábal, 30.12.2017

La policía de Delhi ha encontrado a unas 200 mujeres presuntamente confinadas en el centro de meditación de un gurú espiritual. Algunos participantes de la redada quedaron conmocionados tras ver las pésimas condiciones en las que se encontraban las jóvenes, muchas de ellas menores. Una ONG local denuncia que en esas instalaciones se han cometido agresiones sexuales.

Según anunció hoy Swati Maliwal, jefa del Comisionado de Delhi para la Mujer, tras una “gigantesca operación” han sido rescatadas 41 niñas menores del ashram (templo), situado en Rohini, al norte de la capital india. “Ahora se asesorará a estas chicas, se contactará con sus padres y se verificará su edad”, escribió en Twitter. “Las restantes 150 chicas tienen menos de 30 años y deberían ser liberadas del ashram”. Maliwal dijo a EL MUNDO que las menores liberadas “se encuentran bien” y en un centro de acogida. La operación ha tenido lugar este jueves, después de que la policía llevase a cabo otras dos incursiones durante la semana.

En la primera de ellas, los agentes descubrieron el horror. Maliwal estuvo presente. “Las chicas estaban prisioneras, pero el sitio era peor que una cárcel”, afirmó a este diario. Según relató a la prensa local tras la última operación policial, el centro de meditación era una especie de “laberinto” de pasillos de baja altura y puertas metálicas cerradas. Una detrás de otra. Costó entrar, dice, y costó convencer a las mujeres para que les permitiesen inspeccionar las instalaciones de su guía espiritual, un gurú llamado Virender Dev Dixit.

Nandita Rao, abogada, también acompañó a los policías durante la primera inspección. “Las reclusas permanecían confinadas en espacios oscuros sin luz solar y sin rendijas, no había ninguna salida. La zona para dormir también estaba controlada y las chicas no tenían privacidad”, según informó después al tribunal superior de Delhi. La letrada afirmó que las mujeres se encontraban en “condiciones similares a las de los animales”.

Tanto Rao como Maliwal aseguran que las jóvenes parecían aturdidas y drogadas. La policía encontró en las instalaciones numerosas jeringuillas y fármacos. Al día siguiente, los agentes realizaron una segunda redada en los alojamientos para hombres.

De acuerdo a las declaraciones de Maliwal, las pocas mujeres que accedieron a hablar aseguraban estar ahí para el estudio de la espiritualidad, pero la comisionada afirmó que en toda la inspección “no encontramos libros o materiales que indicaran que se impartiera conocimiento espiritual”. Sí encontraron “maletas llenas de cartas con contenido sexual explícito” supuestamente escritas por mujeres y dirigidas a su gurú.

Uno de los trabajadores del ashram que se encontraba en las instalaciones dijo, según cita ‘The Indian Express’, que las mujeres “quieren quedarse en el centro por su propia voluntad, son bien alimentadas y se les enseña yoga” y sabiduría hindú.

Rápida actuación policial

Fue el Tribunal Superior de Delhi el que ordenó las operaciones policiales después de que la Fundación por el Empoderamiento Social, una ONG local, denunciase que varias mujeres, incluidas menores, se encontraban confinadas de manera ilegal en una “universidad espiritual” que se cree que lleva abierta unos 25 años. La ONG se basaba en el testimonio de una menor que había logrado escapar de las instalaciones y que aseguraba que había sido violada en ese lugar.

Tras escuchar esta historia, los jueces determinaron que la situación era “extremadamente peligrosa” y ordenaron la inmediata inspección de las instalaciones. Maliwal, que agradece la insólita rapidez con la que ha actuado el tribunal, afirma que esto sólo acabará cuando el ashram sea cerrado y su gurú esté entre rejas. Virender Dev Dixit ha sido llamado ante el tribunal pero todavía no ha sido detenido.

Los jueces compararon este caso con el del gurú Gurmeet Ram Rahim, líder de una secta millonaria condenado este verano a 20 años de prisión por violar a dos de sus discípulas. La sentencia generó violentas protestas de sus devotos que acabaron con decenas de muertos y centenares de heridos. En aquella ocasión, se demostró que el santón Ram Rahim usaba su poder y su influencia para amenazar y chantajear a sus fieles seguidoras con tal de mantener relaciones sexuales con ellas. “Este problema es similar”, afirman los jueces sobre el caso que ha salido a la luz esta semana.