La Vanguardia (España), 24.04.2021

Cientos de Monjes budistas cantan este jueves alrededor de un santuario dorado con forma de nave espacial, mientras una controvertida secta tailandesa quema 330.000 velas en un intento por obtener el récord mundial Guinness de la imagen en llamas más grande en conmemoración del Día de la Tierra.

Las velas, en forma de mapa del mundo y una figura de Buda, estaban dispuestas alrededor del santuario central en el complejo de 31 hectáreas de la secta Dhammakaya, al norte de Bangkok.

Una acción controvertida

«Limpiar la mente, limpiar el mundo» es  una de las consignas que resonaba a la luz parpadeante de las velas. Los organizadores del acto explican también que el objetivo es «alentar a las personas de cualquier nacionalidad, raza y religión a unirse en las actividades de canto y meditación grupal, compartiendo bondad amorosa «.

La ceremonia fue programada para coincidir con el Día de la Tierra, un evento mundial que tiene como objetivo aumentar la conciencia sobre los problemas ecológicos, lo que plantea preguntas sobre si la quema de tantas velas es, en sí mismo, un acto perjudicial para el medio ambiente.

«Tendremos que ver de qué tipo de productos están hechas estas velas. Algunas sustancias no son dañinas, mientras que otras podrían contribuir a la contaminación del aire» explica Suwimon Kanchanasuta, experto tailandés en salud ambiental de la Universidad de Mahidol.

Los devotos presentes en el acto afirman  que ellos mismos habían hecho las velas y que no se utilizaron «materiales peligrosos». «Solo las encendemos por un breve momento y nuestra buena intención de una hora hará sentir a la gente de todo el mundo y hacer que presten atención a lo que pretendemos mostrar aquí», explica Juntira Komasatit, de 47 años y  seguidora del Dhammakaya.

IQAir, una empresa de tecnología de calidad del aire con sede en Suiza, señala que la mayoría de las velas están hechas de parafina, un subproducto del petróleo. «Además de liberar sustancias químicas tóxicas, quemar cera de parafina produce hollín con partículas que pueden permanecer suspendidas en el aire durante horas», afirma su sitio web.

Por el momento no está claro si se ha logrado el récord mundial o cómo se estaba monitoreando para conseguirlo.

El escándalo del padre Phra Dhammachayo

La secta Dhammakaya es una orden budista con gran poder económico fundada en 1970.

Desde enseñanzas budistas animadas poco ortodoxas hasta supuestos vínculos con el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, la reputación del templo Dhammakaya ha estado siempre ligada a controversias.

En 2017, Phra Dhammachayo, figura predominante del movimiento,  fue objeto de una cacería policial masiva en el complejo del templo Dhammakaya, con agentes que descubrieron túneles secretos mientras buscaban su arresto por acusaciones de lavado de dinero y una malversación masiva de 33 millones de dólares.

El ex abad, que tenía 72 años en ese momento, sigue prófugo.

Las autoridades budistas han acusado a Dhammakaya de vender una forma de pago a la filosofía del nirvana, difundiendo la popularidad de la secta a través de eventos de masas. El templo niega las acusaciones y dice que los cargos tienen motivaciones políticas.

Desde entonces, se han ido recuperando silenciosamente y continúan celebrando varios eventos anuales de alto perfil.

Con «la paz mundial como paz interior» como lema, la secta tiene 84 centros en 31 países de todo el mundo, desde Bélgica y Canadá hasta las Islas Salomón y Sudáfrica.